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domingo, 31 de marzo de 2024

DOMINGO DE RESURRECCIÓN: CIMA DEL AÑO LITÚRGICO

La tumba está vacía. JESÚS ESTÁ VIVO
Fuente: La vida de Jesús, JW.ORG 
 

Este año, en la Vigilia Pascual escuchamos el relato de san Marcos, que habla de las mujeres que acuden de madrugada para embalsamar el cuerpo de Jesús. Primero les sobreviene la sorpresa de encontrar la tumba abierta; luego, al entrar en el sepulcro y ver a un joven vestido de blanco, “quedaron aterradas” y salieron huyendo, “pues estaban temblando y fuera de sí” y, “del miedo que tenían”, no dijeron nada a nadie. 

El ángel del sepulcro
Fuente: PINTEREST

Es un texto sorprendente porque, aunque proclama la resurrección de Jesús, en ningún momento se hace referencia a la alegría; únicamente vemos pavor y desconcierto. Sólo después, como nos narran otros evangelios, cuando se encontraron personalmente con Jesús resucitado, es cuando empezaron a entender qué significaba “la resurrección” y a experimentar la alegría.

Los diferentes relatos de las apariciones de Jesús a sus discípulos muestran ese proceso en que la estupefacción, e incluso la duda y el miedo, se entremezclan con la alegría.

En otros momentos se nos dice que los discípulos no entendían lo que habían anunciado las Escrituras y que Jesús les descubrió su sentido. El que ha resucitado es el mismo que se hizo hombre para nuestra salvación y que se ofreció en la cruz por nosotros: no podemos separar su resurrección de su vida terrena ni de su muerte. Se hizo hombre para ser camino para nosotros. Ahora sabemos que, pasar por el Calvario nos conduce hacia Dios y que, para seguirlo, hemos de penetrarnos de lo que nos enseña en los evangelios e intentar vivirlo.

Permaneciendo fieles, aquellas mujeres pasaron del pasmo a la alegría más profunda. Del mismo modo, que también nosotros podamos experimentar la alegría de descubrir el poder de Dios; la alegría de conocer que, por Él, podemos vivir liberados del pecado y así, entrar en la profundidad de su Amor. 

Nunca olvidemos que Jesús ha resucitado y sigue siempre cerca de nosotros.

(Cf) P. David Amado Fernández

Fuente: Magnificat. Semana Santa 2024

sábado, 30 de marzo de 2024

VIGILIA PASCUAL

Fuente: Parroquia de Nuestra Señora de Belén

Oh Dios, poder inmutable y luz sin ocaso,

mira con bondad el sacramento admirable de la Iglesia entera

y, en cumplimiento de tus eternos designios,

lleva a feliz término

la obra de la salvación humana;

y que todo el mundo experimente y vea

cómo lo abatido se levanta, 

lo viejo se renueva

y todo vuelve a su integridad original,

por el mismo Jesucristo,

de quien todo procede.

Él, que vive y reina

por los siglos de los siglos. Amén  

martes, 13 de febrero de 2024

Mañana comienza la Cuaresma

 

Vida de Nuestro Señor Jesucristo
P. D. Remigio Vilariño Ugarte (SJ)
Ed. EDIBESA


Mañana, Miércoles de Ceniza, comienza la Cuaresma.

Antiguamente, había la costumbre de leer un libro sobre la Vida de Cristo durante la Cuaresma; no sólo es una práctica piadosa sino también, una formación estupenda.

Un libro muy recomendable para retomar este año esta buena tradición es el escrito por el padre D. Remigio Vilariño Ugarte (SJ) titulado “Vida de Nuestro Señor Jesús” y publicado por Edibesa (también puede encontrarse con facilidad de segunda mano). Su lectura es asequible y es una excelente introducción a los Evangelios.

viernes, 19 de agosto de 2022

Ley de Moisés versus Ley de Jesús

 

Misión de Jesús respecto a la Ley antigua
Fuente: Dominicas de Lerma

La Ley de Moisés contiene 613 mandamientos, de los cuales 365 son negativos y 248 positivos, según prohíban u ordenen comportamientos. Los rabinos discutían sobre la jerarquía de estos mandamientos. En este contexto se explica la pregunta que un fariseo, experto en la Ley, en nombre de su grupo, le plantea a Jesús. Pues los fariseos eran un grupo religioso que se esforzaba en cumplir la Ley y practicar las obras de misericordia. La respuesta de Jesús afirma que el mandamiento principal no es uno, sino dos. Porque la relación con Dios se juega en la relación con los demás. Ambas relaciones son las dos caras de una misma realidad. No podemos pensar que nos llevamos bien con Dios si nuestras relaciones con los demás no son justas. La mejor manera de examinar si amamos a Dios es ver cómo nos llevamos con los otros.
                                           
Fuente: Evangelio Diario en la Compañía de Jesús 2022

jueves, 30 de junio de 2022

QUÉDATE, SEÑOR, CONMIGO

 

Fuente: Pinterest

Ha venido a visitarme

como Padre y como amigo.

Jesús, no me dejes solo.

¡Quédate, Señor, conmigo!

 

Por el mundo envuelto en sombras

soy errante peregrino.

Dame tu luz y tu gracia.

¡Quédate, Señor, conmigo!

 

En este precioso instante

abrazado estoy contigo.

Que esta unión nunca me falte.

¡Quédate, Señor, conmigo!

 

Declinando está la tarde.

Voy corriendo como río

al hondo mar de la muerte

¡Quédate, Señor, conmigo!

 

En la pena y en el gozo

sé mi aliento mientras vivo.

Hasta que muera en tus brazos.

¡Quédate, Señor, conmigo!

P. Pío de Pietrelcina 

viernes, 24 de junio de 2022

EN VOS CONFÍO


Sagrado Corazón de Jesús


        Es digno y justo que, en este día tuyo, Señor, te alabemos y te demos gracias por los muchos beneficios que hemos recibido de tu Amor, a lo largo del año, de toda nuestra vida.

Si no tuviéramos tu Corazón, nuestras manos estarías vacías para Dios y para nuestro prójimo.

Pero desde que Tú nos has dado tu Corazón y nos entregas tu Espíritu de Amor, te estamos agradecidos y llenos de gozo y confianza.

Pues tu Corazón es:

La fuente que apaga nuestra sed…

El Fuego que purifica nuestra alma …

La sangre del Sacrificio Eucarístico y de la Redención …

Por todo ello te damos gracias, Señor.

       Dios todopoderoso y Eterno: al celebrar la solemnidad del Corazón de tu Hijo Unigénito, recordamos los beneficios de tu Amor para con cada uno de nosotros. Concédenos recibir de esta fuente inagotable la abundancia de tu Gracia.

        Por nuestro Señor Jesucristo.

Fuente: Taco Calendario del Corazón de Jesús, 2022

 

lunes, 30 de mayo de 2022

HIMNO

Cristo agoniza en el Gólgota

entre suplicios y agravios

y solo dicen sus labios

un “¡Perdónalos Señor”!

Pide a Dios por sus verdugos

y en ese gesto elocuente

nos da la prueba evidente

de que es Él el mismo Amor.


Ha muerto. En el Calvario

un fenómeno acontece,

todo de pronto obscurece

en torno de aquella cruz

con sus tinieblas nos dice

la sabia naturaleza,

en su sublime grandeza,

que de Cristo era la Luz.

 

Ya abandonó su Sepulcro.

“Yo resucitaré”, dijo,

y entonces lo que predijo

fue auténtica realidad;

y en esa resurrección

de su Majestad divina

nos confirma la doctrina

de que Él era la Verdad.

 

Es Amor cuando agoniza,

Luz, porque falta si ha muerto,

Verdad, su sepulcro abierto:

¿quién puede dudar de vos?

Amor, Luz, Verdad. ¿No es eso

lo que Jesucristo encierra?

¿Quién habrá pues en la tierra

que no diga: Hijo de Dios?

Amén.  

Federico Acosta Noriega

Fuente: Magnificat, mayo 2022

jueves, 26 de mayo de 2022

ASCENSIÓN del SEÑOR: que el amor nos haga seguirle.


 
Fuente: YouTube

El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. De esta manera volvió al cielo de donde era, al lugar donde seguía permaneciendo; en efecto, en el momento en que subió al cielo con su humanidad, a través de su humanidad unía el cielo y la tierra. Lo que queremos señalar en la solemnidad de hoy es la supresión del decreto y del juicio que nos condenaban a la corrupción. Porque, la naturaleza humana a la que se dirigían estas palabras: De tierra eres y a la tierra volverás hoy ha subido al cielo con Cristo. Por eso, es preciso que lo sigamos con todo nuestro corazón allí donde sabemos por la fe que él subió con su cuerpo.

Huyamos de los deseos de la tierra: que ninguno de lo lazos de aquí abajo nos lo impida a quienes tenemos un Padre en los cielos. Pensemos también en el hecho de que el mismo que ha subido al cielo lleno de dulzura volverá con exigencia… He aquí hermanos míos, lo que debe guiar vuestros actos; pensad en ello continuamente. Incluso si tambaleáis entre los torbellinos de este mundo, echad, desde hoy, el ancla de la esperanza en la patria eterna. Que vuestra alma no busque otra cosa que la verdadera luz.

San GREGORIO MAGNO, doctor de la Iglesia (540-604)

Fuente: Magnificat, mayo 2022

domingo, 24 de abril de 2022

Juan 20, 19-31: A los ocho días, llegó Jesús

 

Caravaggio. La incredulidad de Tomás

En cuántas ocasiones cerramos nuestras puertas interiores por miedo. Nos invade una sensación de desánimo y de sospecha porque una y otra vez volvemos a recaer en nuestras flaquezas de siempre. Sentimos el peso y la incoherencia de la propia vida, y la historia, ante el sufrimiento inocente de tantos, se vuelve dolorosamente opaca e impotente… hasta que volvemos a recibir adentro el saludo del Señor: “Paz en tu ser”.

Jesús muestra sus manos y su costado. Hay que tener mucha confianza para enseñar a otros las heridas curadas. Sólo la vulnerabilidad nos desarma, nos devuelve la inocencia, nos sana el miedo. “Como el Padre me envió, yo también os envío”, con la misma vulnerabilidad y desnudez, con los mismos modos humildes y con la misma potencia del amor para perdonar, curar y restaurar la vida, porque hay modos de saludar que dan la salud.

Una de las muchas bendiciones del papa Francisco es que ha “saludado” con amorosa cercanía a colectivos humanos a los que la Iglesia solía mirar con desconfianza. Nos “resucitamos” unos a otros en la manera de saludarnos.  

Fuente: Taco Calendario del Corazón de Jesús, 2022 

viernes, 15 de abril de 2022

VIERNES SANTO


Descendimiento (1236); escultura umbra, Galleria Nazionale dell'Umbria, Perugia (Italia) 
Fuente: jazbec.ijs.si 

Este Cristo (...) parece abrir los brazos para invitarnos a unirnos a Él en la cruz. 
Aquí, el cuerpo de Cristo se inclina hacia nosotros, mientras que sus brazos, desclavados de la cruz y sostenidos por los fieles, se abren como para significar la realización en el altar, 
en cada Misa, de la promesa: 
Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos los hombres hacia mí (Jn 12,32).
En el momento de la elevación, el Señor se inclina hacia nosotros, nos abre sus brazos, nos abraza y nos incorpora a la ofrenda que hace de su vida al Padre, a nuestro Padre, para la gloria de Dios y la salvación del mundo. 

La liturgia de hoy nos invita a mirar “el árbol de la cruz, en el que estuvo clavada la salvación del mundo” y acercarnos para adorarla. Si Jesús murió por mis pecados, entonces allí hay algo de mi biografía que debo conocer para descifrar el sentido de mi existencia. El cristiano comprende que sin el signo de la cruz su vida se encuentra desnortada y camina a ciegas.

(…) Quien ha sido inmovilizado en pies y manos me abraza, a mí y a todos los hombres, con nuestras heridas y nuestros pecados, y lo hace con tal fuerza que todo su cuerpo queda marcado por el mal del mundo, cumpliéndose lo anunciado por Isaías: “Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, con un hombre de dolores, acostumbrado al sufrimiento, ante el cual se ocultaban el rostro, despreciado y desestimado”.  

Sin embargo, allí se manifiesta también el más bello de los hombres. Quisimos reducirlo a la impotencia y nos respondió con el exceso de su amor. (…) Es preciso reconocerse en la cruz. Allí está Jesús que se ha ofrecido por mí. Me descubro como culpable y como redimido; como pecador y como hijo amado. Por eso, contemplando la cruz, nos podemos comprender a nosotros mismos si reconocemos allí el amor infinito de Dios por nosotros.

Al adorar la cruz queremos también acoger la vida nueva que Jesús nos da. Cristo fue a la muerte por nosotros y sus heridas nos han curado (cf. 1 Pe 2,24). También de su corazón traspasado manó sangre y agua, signo de la gracia que se nos comunica en los sacramentos y del don del Espíritu Santo. Por su muerte nos ha venido la vida. Por ello, al mirar la cruz encontramos en ella la escuela en la que queremos formar nuestra vida llevando al mundo el amor que recibimos de Jesús y que nos ha hecho nacer de nuevo.

Aunque somos atraídos por el amor de Jesús, no nos es fácil la perseverancia. Pero, en aquella hora suprema, el Señor nos dejó también a María como Madre. Permanecemos con ella junto a la cruz par que nos enseñe a mirar, para que nos ayude a comprender. Con ella, nos acercamos a adorar la cruz, sin la cual ya no podemos entendernos y queremos que permanezca siempre ante nosotros para no olvidar nunca el amor que Dios nos tiene, para querer amar como Jesús nos ha amado.

David Amado Fernández

Fuente: Magnificat, Semana Santa 2022. Número especial 17

miércoles, 6 de abril de 2022

EL SUDARIO DE TURÍN

Imagen 3d Sában Santa (fuente: Mater Mundi TV): 
 

Lienzo de 4,42 x 1,13 m con el que, tradicionalmente, se dice que fue amortajado Jesucristo tras su crucifixión. Se lo conoce también como Síndone, Sábana Santa o Santo Sudario. En el lienzo, además de manchas de sangre y otros fluidos, aparece impresa la imagen frontal y dorsal del cuerpo de un hombre de 1,81 m. de altura, de rasgos semíticos, que padeció los mismos tormentos que nuestro Señor y que murió crucificado como él.

La ciencia todavía no ha sido capaz de explicar cómo se pudo formar la imagen que aparece en la “Sábana”, pues en ella no hay indicios de pigmentos ni tintes de ninguna clase y su origen parece estar relacionado con una especie de radiación desconocida.

A pesar de que en 1988 la Síndone fue sometida a la prueba del carbono 14, datando el tejido entre los años 1260 y 1390, innumerables estudios científicos nos llevan a concluir que la Sábana Santa no puede ser una falsificación medieval, pues en aquella época nadie tenía los conocimientos médicos o históricos como para reproducir una impresión que asombra por su exactitud anatómica.

Hoy en día, la Síndone sigue siendo un misterio, un reto para la inteligencia.

Fuente: el Taco Calendario del Corazón de Jesús 2022

viernes, 25 de marzo de 2022

HOMBRE QUISISTE HACERME

Imagen: Jesucristo, rostro humano de Dios y rostro divino del hombre. 
Formación pastoral para laicos 


Así te necesito: de carne y hueso.

Te atisba el alma en el ciclón de estrellas,

tumulto y sinfonía de los cielos;

y, a zaga del arcano de la vida,

perfora el caos y sojuzga el tiempo,

y da contigo, Padre de las causas,

Motor primero.

Mas el frío conturba en los abismos

y en los días de Dios amaga el vértigo.

¡Y un fuego vivo necesita el alma

y un asidero!

Hombre quisiste hacerme, no desnuda

inmaterialidad de pensamiento.

Soy una encarnación diminutiva;

el arte, resplandor que toma cuerpo:

La palabra es la carne de la idea:

¡encarnación es todo el universo!

¡Y el que puso esta ley en nuestra nada

hizo carne su verbo!

Así: tangible, humano, fraterno.

Ungir tus pies, que buscan mi camino,

sentir tus manos en mis ojos ciegos,

hundirme, como Juan, en tu regazo,

y -Judas sin traición- darte mi beso.

Carne soy, y de carne te quiero.

¡Caridad que viniste a mi indigencia,

qué bien sabes hablar en mi dialecto!

Así, sufriente, corporal, amigo,

¡cómo te entiendo!

¡Dulce locura de misericordia:

los dos de carne y hueso!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Amén.

               Himno de Laudes de 28 de septiembre

 

miércoles, 23 de marzo de 2022

Evangelio de hoy: Mateo 5, 17-19

 


Imagen: Moisés recibiendo las Tablas de la Ley (artehistoria.com)  

En tiempo de Jesús el pueblo judío se relacionaba con Dios a través de dos mediaciones: el templo y la Ley. Tras la destrucción del templo en el año 70, y hasta ahora, el pueblo judío se relaciona con Dios a través de la Ley.

Los cristianos nos relacionamos con Dios por medio de Jesucristo, que es el único mediador. Pero esto no significa que los mandamientos carezcan de importancia. En Jesucristo han quedado anulados los mandamientos cultuales y de pureza legal del Antiguo Testamento. Pero siguen en vigor los mandamientos morales. Sin embargo, los mandamientos no son para los cristianos el medio para llegar a Dios, sino la consecuencia de haber recibido la salvación en Jesucristo.

En la primitiva comunidad algunos pensaban que con Jesucristo todos los mandamientos habían perdido su capacidad de obligar. Por eso el Evangelio de Mateo dice que Jesús no ha venido a abolir, sino a dar plenitud. La plenitud de la Ley es el amor. Los cristianos que en Jesucristo hemos conocido el amor que Dios nos tiene nos preguntamos: ¿cómo podemos corresponder al amor de Dios? La respuesta está en el mandamiento del amor, del cual los mandamientos morales de la Ley de Dios son concreciones.

Fuente: Evangelio diario en la Compañía de Jesús 2022