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sábado, 5 de abril de 2025

LA PEQUEÑA DEVOCIÓN: LA MAGNÍFICA PROMESA DE NUESTRA SEÑORA

 Hoy, 5 de abril de 2025, es PRIMER SÁBADO de mes


Fuente: Pinterest

Hemos visto que el primer fruto de la devoción del primer sábado es la salvación de quien la practica, pero hay mucho más. Salvar a todas las almas, “especialmente a las más necesitadas”, es la intención principal de la práctica de los Primeros Sábados. Es decir, esta devoción puede convertir a los pecadores en peligro de perderse.

Además de nuestra propia salvación y la de los demás pecadores, Nuestra Señora ha querido que la Comunión de Reparación esté ligada al don de la paz de tal forma que esta devoción es un medio intercesor muy eficaz para obtener la paz para el mundo.

Los fieles católicos podemos atender la petición de la Virgen en Fátima practicando el “pequeño acto de reparación” que Ella pidió: la devoción del Primer Sábado con espíritu de reparación y con gran fervor todos los meses.

Por eso, no dejemos de recordar que cada uno de nosotros tiene un papel en el cumplimiento del Mensaje de Fátima.


QUÉ HACER Y CÓMO PRACTICAR 

ADECUADAMENTE ESTA DEVOCIÓN A LA VIRGEN

Para practicar esta devoción adecuadamente y promoverla entre otros católicos debemos comprender las condiciones que deben cumplirse según la petición de la Virgen. Lo que hay que hacer durante cinco primeros sábados consecutivos, es lo siguiente:

  • 1.     Rezar cinco misterios del Santo Rosario (ya sean los Misterios Gozosos, Dolorosos o Gloriosos).
  • 2.     Acompañar a Nuestra Señora durante quince minutos mientras se meditan los misterios del Santo Rosario. Para esta meditación se pueden elegir uno o más Misterios. Nuestra Señora nos enseña que la oración meditativa es una parte necesaria de la vida católica. San Alfonso María de Ligorio afirma que la oración mental es moralmente necesaria para la salvación (en su obra “El gran medio de Salvación y Perfección” explica que es imposible que quien persevera en la oración mental continúe en el pecado: o abandonará la meditación o renunciará al pecado).
  • 3.     Confesarse los ocho días anteriores o posteriores al primer sábado.
  • 4.     Recibir la Santa Comunión. La Comunión de Reparación es el acto más importante de esta devoción; la Sagrada Eucaristía es fuente y cumbre de la vida cristiana. En la Sagrada Comunión, Cristo se nos da a sí mismo y no hay nada más grande.
  • 5.     En su esencia, la devoción reparadora que pide Nuestra Señora en Pontevedra consiste en consolar Su Inmaculado Corazón por las ofensas recibidas de los hombres. Es decir, hay que ofrecer cada uno de estos actos en reparación de las ofensas y blasfemias cometidas contra el Inmaculado Corazón de María.
INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
Fuente: Diocesis de Mälaga

De ahí que la práctica de esta devoción deba ser atenta y ferviente: el amor y la compasión (es decir, “sufrir con”) son el fundamento de esta devoción. Sin embargo, la Virgen nos pide tan poco porque es consciente de que no siempre lo haremos con mucho fervor. Pero, a menudo, cuando elegimos orar o hacer penitencia en un momento de sequía espiritual y falta de consuelo, manifestamos mayor amor a Dios. Recordemos la gran máxima de la espiritualidad: “Querer amar es amar”.

Sólo el Cielo podría haber diseñado una devoción tan perfecta en su sencillez.

Estas cinco condiciones abarcan toda la vida cristiana. La vida de la gracia santificante ocupa un lugar destacado, pues Nuestra Señora se une a nosotros para recibir regularmente la confesión y la comunión. Por estos sacramentos, el alma obtiene la gracia de Dios para combatir el pecado, crecer en la virtud y ganar méritos para la eternidad.

Fuente: (cfr) Centro de Fátima (www.fatima.org)

sábado, 29 de marzo de 2025

LA PEQUEÑA DEVOCIÓN: LA MAGNÍFICA PROMESA DE NUESTRA SEÑORA

  

APARICIÓN DE LA VIRGEN DE FÁTIMA
Fuente: web católico de Javier

En Fátima, la Virgen María se apareció seis veces a los niños, pero su aparición de 13 de julio de 1917 fue particularmente importante; además, también fue la primera vez que la Virgen mencionó los Primeros Sábados.

Pero, ¿por qué hacer esta devoción al Corazón Inmaculado de María en particular? Sabemos que honramos a María porque es la Madre de Dios y nuestra Madre. Dios quiere que tengamos una devoción a Su Inmaculado Corazón poque ella es uno de los tres preciados dones del Sagrado Corazón de Jesús para nosotros (Haurietis aquas[1]). Es la devoción más completa que nos lleva al Sagrado Corazón de Jesús, especialmente en la Santa Eucaristía. Dios quiere ahora esta devoción al Corazón Inmaculado de María para salvar a las almas de la perdición. Así se cumple el mandamiento de amar al prójimo; la mejor manera de amar al prójimo necesitados es ayudar a salvar sus almas.

¿POR QUÉ ESTA DEVOCIÓN?

En síntesis, porque:

-        Nuestra Señora dijo en Fátima, el 13 de julio de 1917: Si hacéis lo que os digo, se salvarán muchas almas, habrá paz”.     La Virgen hizo dos peticiones especiales:

-   la Consagración de Rusia (san Juan Pablo II dijo que se había cumplido en 1984) y

-  la Devoción de los Primeros Sábados, pero esta petición aún no se ha cumplido. La Devoción de los Primeros Sábados requiere vasta reparación 

-   En Pontevedra, Nuestra Señora hizo una promesa asombrosa: “A todos los que el primer sábado de cinco meses consecutivos cumplan todas las condiciones solicitadas, «prometo asistirlos en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas”. Es decir; a quienes cumplan los cinco Primeros Sábados seguidos, la Virgen ha prometido su salvación.

Con una generosidad sin límites, la Santísima Virgen prometió la gracia de las gracias, la de la perseverancia final. Esta gracia no puede ser merecida ni siquiera por una vida entera de santidad gastada en oración y penitencia, pues es siempre un don puramente gratuito de la infinita Misericordia de Dios. Sin embargo, en Pontevedra, ¡Ella hizo una promesa celestial sin ninguna exclusión, limitación o restricción! Por su bondadosa magnanimidad, Ella pretende llamar nuestra atención y mover nuestros corazones para ofrecer reparación.

¿Cómo puede ser tan esencial la devoción al Inmaculado Corazón de Nuestra Señora? Porque el Corazón de María es como el Corazón de Jesús. En palabras de San Juan Eudes, los Corazones de Nuestro Señor y Nuestra Señora están tan íntimamente unidos que son místicamente Un solo Corazón.

Cada uno de nosotros tiene un papel en el cumplimiento del mensaje de Fátima.

Hermana Lucy
Fuente: Santuario de Fátima

Es importante recordar que una de las objeciones que le pusieron a Lucía para divulgar el mensaje que había recibido de Nuestra Señora es que esta devoción ya existía en el mundo, porque muchas almas ya la practicaban cada primer sábado de mes y rezaban los quince misterios del Rosario. Cuando Lucía se lo comentó a Nuestra Señora el 15 de febrero de 1926, en una segunda aparición, Ella le dijo:

«Es verdad, hija Mía, que muchas almas comienzan, pero pocas perseveran hasta el final, y las que perseveran, lo hacen para recibir las gracias prometidas. Las almas que hacen los Cinco Primeros Sábados con fervor y para hacer Reparación al Corazón de tu Madre Celestial, me complacen más que los que hacen quince, pero son tibios e indiferentes».

Fuentes: Fátima Center & communalfirstsaturdays.org 




[1] Haurietis aquas (en latín, Beberéis aguas) es una encíclica de Pio XII, publicada el 15 de mayo de 1956 en la que trata sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús.

sábado, 22 de marzo de 2025

LA DEVOCIÓN OLVIDADA DE FÁTIMA

Quedan 15 días para el próximo primer sábado de mes y es un buen momento para recordar la petición que hizo la Virgen María en 1925 a Lucía, la vidente de Fatima, en Pontevedra.

LA MAGNÍFICA PROMESA DE NUESTRA SEÑORA (Parte I)

 

Fatima mais. Fuente: Pinterest

Cuando Nuestra Señora se apareció el 13 de julio de 1917 a Lucía, Francisco y Jacinta, les dio un mensaje crucial: que, para salvar las almas, Dios había querido establecer la devoción a Su Inmaculado Corazón en todo el mundo.  Dios ha provisto el Inmaculado Corazón de Su Madre como medio seguro y fácil para arrancar las almas del peligro del infierno; primero la de cada uno; luego, las de los seres queridos; incluso las almas de los más grandes pecadores, porque la misericordia y el poder del Inmaculado Corazón de María no tienen límite.

Nuestra Señora les dijo entonces que vendría nuevamente para solicitar la Consagración de Rusia por parte del Papa y los obispos, y la Comunión de Reparación de los Primeros Sábados para que se hiciera por todos los católicos. Ella prometió que, “si se hace lo que te digo, muchas almas se salvarán y habrá paz”.

Fiel a Su palabra, Nuestra Señora regresó ocho años después, apareciéndose a Lucía donde residía entonces, en el convento de las Doroteas, en Pontevedra, para pedir la Comunión de Reparación cada Primer Sábado de mes.

Fue la tarde del jueves 10 de diciembre de 1925, cuando el Niño Jesús y la Santísima Virgen se aparecieron a Lucía, postulante en el convento, pidiéndole los Primeros Sábados de Reparación, manifestándole Su deseo de que lo diera a conocer.

Sucedió después de la cena, cuando Lucía había regresado a su celda. El relato que contó Lucía fue el siguiente:

“La Santísima Virgen se le apareció y, a Su lado, elevado sobre una nube luminosa, estaba el Niño Jesús. La Santísima Virgen posó Su mano sobre el hombro de Lucía y, al hacerlo, le mostró un corazón rodeado de espinas que tenía en la otra mano, al mismo tiempo que el Niño Jesús decía:

«Tened compasión del Corazón de vuestra Madre Santísima, cubierto de espinas, con que los hombres ingratos lo traspasan a cada momento, y no hay quien haga acto de Reparación para quitárselas»”.

Entonces, la Santísima Virgen, dijo:

«Mira, hija Mía, Mi Corazón, rodeado de espinas con las que los hombres ingratos Me traspasan a cada momento con sus blasfemias e ingratitudes. Procura, al menos consolarme, y anuncia en Mi nombre que Yo prometo asistir en el momento de la muerte, con todas las gracias necesarias para la salvación, a todos aquellos que, el Primer Sábado de cinco meses consecutivos, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen cinco misterios del Rosario y Me acompañen durante quince minutos mientras meditan los quince misterios del Rosario con la intención de repararme».

La desproporción entre “La pequeña devoción” solicitada y la inmensa gracia que se le atribuye, nos revela el inmenso poder de intercesión concedido a la Santísima Virgen María para la salvación de las almas. Esto es coherente con la teología católica, como enseñaba San Alfonso, obispo y doctor: “El Hijo: omnipotente por naturaleza; la Madre sólo lo es por gracia”.

El padre Alonso explicó: “Esta gran promesa no es sino una nueva manifestación de este amor de complacencia que la Santísima Trinidad tiene por la Santísima Virgen. A tan humildes prácticas, tales almas aceptan la promesa con amor filial y un corazón sencillo y lleno de confianza en la Santísima Virgen María”.

En resumen; el primer fruto de la devoción del Primer Sábado es la salvación de quien la practica. Pero hay mucho más en la promesa de nuestra Señora, pues un espíritu apostólico y misionero impregna la espiritualidad de Fátima. Esta devoción de Reparación puede convertir a los pecadores en peligro de perderse y es un medio intercesor muy eficaz para obtener la paz para el mundo del Inmaculado Corazón de María.

Fuente: (cfr) Centro de Fátima (www.fatima.org)

sábado, 30 de marzo de 2024

SÁBADO SANTO

A LA VIRGEN DE LA SOLEDAD 


Fuente: Pastoralsj.org


Virgen de la Soledad:
rendido de gozos vanos,
en las rosas de tus manos
se ha muerto mi voluntad.

Cruzadas con humildad
en tu pecho sin aliento,
la mañana del portento,
tus manos fueron, Señora,
la primer cruz redentora:
la cruz del sometimiento.

Como tú te sometiste,
someterme yo quería:
para ir haciendo la vía
con sol claro o noche triste.
Ejemplo santo nos diste
cuando, en la tarde deicida,
la soledad dolorida
por los senderos mostrabas:
tocas de luto llevabas,
ojos de paloma herida.

La fruta de nuestro Bien
fue de tu llanto regada:
refugio fueron y almohada
tus rodillas, de su sien.
Otra vez, como en Belén,
tu falda cuna le hacía,
y sobre Él tu amor volvía
a las angustias primeras...
Señora: si tú quisieras
contigo le lloraría.
   

José María Pemán

 


sábado, 9 de marzo de 2024

Invoquemos a la Virgen, que nos acompaña en el camino de la Cuaresma

Fuente: Capilla Jesús Esperanza del Mundo


Santa Madre del Señor,

enséñanos a nosotros,

grandes y pequeños,

dominadores y servidores,

a vivir nuestra responsabilidad.

 

Ayúdanos a encontrar la fuerza

para la reconciliación y el perdón.

 

Ayúdanos a ser pacientes y humildes,

pero también libres y valientes,

como lo fuiste tú en la hora de la Cruz.

 

Tú llevas en brazos a Jesús,

el Niño que bendice,

el Niño que es el Señor del mundo.

 

De este modo,

llevando a Aquel que bendice,

te has convertido tú misma en una bendición.

 

Bendícenos; bendice nuestra ciudad y nuestro país.

Muéstranos a Jesús,

el fruto bendito de tu vientre.

 

Ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 


BENEDICTO XVI 

sábado, 24 de febrero de 2024

EL MILAGRO DE HIROSHIMA

 Hoy celebramos la memoria de los siete santos fundadores de la Orden de los Siervos de la Bienaventurada Virgen María, "Servitas", reconocida por la Santa Sede en 1304.

Fuente: La Razón. Ruinas de la iglesia católica de Hiroshima un año después del lanzamiento de la bomba atómica.

El “Día de Yahveh” o “Juicio de las naciones”, como se denomina a la segunda venida de Cristo a la tierra en las Sagradas Escrituras, recordará el devastador hecho registrado en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial. La Iglesia evoca desde entonces, un episodio documentado por historiadores y médicos, conocido desde entonces como “el milagro de Hiroshima”.

Sucedió el 6 de agosto de 1945, durante la fiesta de la Transfiguración de Jesús, cuando cuatro sacerdotes jesuitas alemanes sobrevivieron milagrosamente al demoledor impacto de la bomba lanzada sobre Hiroshima.

Los jesuitas Hugo Lassalle, superior de la orden en Japón, Hubert Schiffer, Wilhelm Kleinsorge y Hubert Cieslik se encontraban en el momento de la explosión en el interior de la casa parroquial de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, cuya construcción se mantuvo en pie. Uno de los sacerdotes celebraba la Eucaristía en aquel preciso instante. El padre Cieslik anotó en su “Diario” que sólo sufrieron heridas leves como consecuencia de la rotura de algunos cristales, pero ninguno de ellos por causa de la energía atómica liberada por la bomba.

Los médicos que los atendieron poco después les advirtieron, como es natural, que la exposición a la radiación les causaría lesiones graves de por vida, e incluso la muerte prematura. Pero el pronóstico jamás se cumplió. Ninguno de los cuatro jesuitas desarrolló trastorno alguno. De hecho, más de treinta años después de la escabechina, en la que perdieron la vida aquel día alrededor de 70.000 personas en Hiroshima, además de las miles de víctimas afectadas posteriormente por la radiación, cifradas en unas 200.000 hasta 1950, el padre Schiffer acudió al Congreso Eucarístico de Filadelfia (Estados Unidos) y confirmó que los cuatro jesuitas estaban aún vivos y sin ninguna dolencia.

Examinados por decenas de médicos distintos en más de doscientas ocasiones a lo largo de los años, no se encontró en sus organismos rastro alguno de la radiación. Los cuatro religiosos nunca dudaron de que habían gozado de la protección divina y de la intercesión de la Virgen: “Vivíamos el mensaje de Fátima y rezábamos juntos el Rosario todos los días”, explicaron. Y es que los milagros, por el mero hecho de serlo, jamás pueden contemplarse a la exclusiva luz de la ciencia.

Fuente: https://www.larazon.es/cultura/historia/20221127/tve2aikqfnbmzpco53csbkzqea.html (4.2.2024)

lunes, 18 de diciembre de 2023

FESTIVIDAD DE SANTA MARÍA DE LA O, VIRGEN DE LA ESPERANZA

 

Virgen de la Esperanza de la catedral de León

Fuente: caballeros de la Virgen

La fiesta de la advocación de la Virgen de la Esperanza, “Santa María de la O” se celebra desde el siglo VII

También llamada de la “espera del parto” (Expectatio Partus), esta fiesta se estableció en el décimo Concilio de Toledo (656) y se mantiene en el calendario mozárabe. El nombre de "Santa María de la O" se debe a que, después de rezar la oración de la tarde, el coro sostenía una larga "O", símbolo de la expectación del universo por la venida del Mesías.

Desde aquellos siglos VII y VIII nos han llegado 7 antífonas que aún se cantan con el Magnificat en la oración de Vísperas del rito romano. Se cantan una por día, desde el 17 hasta la vigilia anterior a la de Navidad, el 23 de diciembre. Cada una de ellas comienza con una invocación a Jesús quien, en este caso, nunca es llamado por su nombre. Este septenario es muy antiguo, se remite a la época del papa Gregorio Magno, alrededor del año 600.

Se llaman "antífonas mayores" o "antífonas de la O" (cada una empieza por una exclamación "Oh"), y son seguidas siempre de la petición "¡ven!". Las antífonas están en latín y se inspiran en textos del Antiguo Testamento que anuncian al Mesías. Pero con una particularidad: las tres últimas incluyen algunas expresiones que sólo se explican a la luz del Nuevo Testamento. Estas son las invocaciones: 

O Sapientia = sabiduría, Palabra
O Adonai = Señor poderoso (en hebreo)
O Radix = raíz, renuevo de Jesé (padre de David)
O Clavis = llave de David, que abre y cierra
O Oriens = oriente, sol, luz
O Rex = Cristo como Rey
O Emmanuel = Dios-con-nosotros.

La antífona «O Oriens» del 21 de diciembre incluye una clara referencia al «Benedictus», el cántico de Zacarías inserto en el capítulo 1 del Evangelio de san Lucas: «Nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tiniebla y en sombras de muerte».

La antífona «O Rex» del 22 de diciembre incluye un pasaje del himno a Jesús del capítulo 2 de la epístola de san Pablo a los Efesios: «El que de dos [es decir, judíos y paganos] ha hecho una sola cosa».

La antífona «O Emmanuel» del 23 de diciembre se concluye al final con la invocación «Dominus Deus noster»: una invocación exclusivamente cristiana, porque sólo los seguidores de Jesús reconocen a Emmanuel como Señor.

Otro mensaje es el acróstico de las iniciales latinas de la primera palabra después de la “O” leídas en sentido inverso: "ero cras", que significa "seré mañana, vendré mañana", como respuesta del Mesías a la súplica de sus fieles.

La razón: complementar la Anunciación

El motivo que alegaron los padres conciliares del X Concilio de Toledo para promulgar este decreto fue que, como no todos los años se puede celebrar con el esplendor conveniente la Anunciación de la Santísima Virgen (pues coincide con el tiempo de Cuaresma o la solemnidad pascual), "se establece por especial decreto que el día octavo antes de la Natividad del Señor se tenga dicho día como celebérrimo y preclaro en honor de su santísima Madre".

En este decreto se alude a la celebración de tal fiesta en "muchas otras Iglesias lejanas" y se ordena que se retenga esta costumbre; aunque, para conformarse con la Iglesia romana, se celebrará también la fiesta del 25 de marzo. De hecho, fue en España una de las fiestas más solemnes, y consta que, de Toledo, pasó a muchas otras iglesias, tanto de la Península como de fuera de ella. También fue llamado "día de Santa María" y, como hoy, de 
Nuestra Señora de la O, por empezar con esta letra las grandes antífonas del rezo de Vísperas el día previo. 

Trece siglos después, en España, esta fiesta se sigue celebrando el 18 de diciembre en la Basílica de la Real Colegiata de San Isidoro de León (del siglo XI) con una Misa por el rito hispano-mozárabe.

Fuentes:

 Religión en libertad, https://www.religionenlibertad.com/cultura/46666/como-nace-la-advocacion-de-maria-de-la-o-es-la.html (17.12.2023)

 https://www.infocatolica.com/?t=opinion&cod=36523 (17.12.2023)

Artículo publicado originalmente en Cari Fillii, 2015

lunes, 11 de diciembre de 2023

CURSO DE LITURGIA

25. EL ADVIENTO III

Misa Rorate en Oxford. Fuente: Acción litúrgica.


La Misa Rorate: Una antigua tradición litúrgica del Adviento

El Adviento es un tiempo de espera por la pronta llegada del Señor en la Navidad. Por eso la Misa Rorate está llena de símbolos y gestos que ayudan a que los fieles puedan comprender ese misterio.

La Misa Rorate suele celebrarse los sábados de Adviento debido a que la Iglesia Católica dedica este día a la Santísima Virgen María, quien durante nueve meses esperó llena de amor el nacimiento del Señor.

El nombre "Rorate" viene del latín "Rorate caeli" (cielos, lloved), un tradicional canto de Adviento que se entona al principio de esta liturgia.

La Misa comienza antes del amanecer y sin iluminación en el templo. Las únicas luces contempladas en esta ceremonia son la de los candelabros en el altar y las velas de los fieles.

La oscuridad del templo recuerda las tinieblas del mundo antes de la llegada del Señor, mientras que las pocas luces encendidas simbolizan la lucha de los que quieren ser fieles a Dios en medio de las sombras.

El final de la Misa Rorate coincide con la salida del sol. Esto recuerda las palabras del profeta Zacarías, quien, lleno del Espíritu Santo, dijo que Cristo es "la luz que nace de lo alto a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz" (Lucas 1, 78-79).

 

En diciembre del 2016, el Papa Francisco dijo que, junto a la oración cotidiana y la contemplación de la Palabra de Dios, la participación en la Misa Rorate era una ayuda "para profundizar nuestra fe, abrir nuestros corazones a las necesidades de los otros y vivir mejor nuestra vocación cristiana".

Por su parte, Benedicto XVI comentó en su autobiografía que durante su infancia "en el tiempo de Adviento, por la mañana temprano, se celebraban con gran solemnidad las misas Rorate en la Iglesia, aun a oscuras, solo iluminadas por la luz de las velas (…) La espera gozosa de la Navidad daba a aquellos días melancólicos un sello muy especial".

 

Fuente: Yhonatan Luque Reyes (Aciprensa, 25.11.2022)

Ejemplo de cántico de inicio:

https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=9e_y07aikQQ

 

 

viernes, 8 de diciembre de 2023

María Inmaculada


Bendito seas, señor, por tu madre, la virgen maría

Inmaculada Virgen, en el Cielo

celebran hoy tu santa Concepción;

Inmaculada Reina, desde el suelo

levantamos las voces hasta Dios.

  

Inmaculada Madre, mi consuelo,

desde la tierra canto esta canción;

lo que tu Hijo divino hoy te deseo,

en su Espíritu elevo mi oración.

 

He venido a cantarte, Inmaculada,

porque en ti se recrea el Salvador;

he venido a rogarte, Virgen Santa,

que de Dios nos alcances el perdón.

 

Eres la toda Santa, la Madre del Señor,

eres la Inmaculada Concepción.

Tú, la llena de gracia, ante el Trono de Dios

ejerces poderosa intercesión. Amén.

 

 

Gonzalo Mazarrasa

Fuente: Magnificat, diciembre 2023

viernes, 15 de septiembre de 2023

MARÍA, SOSTÉN PARA LLEVAR NUESTRA CRUZ

 

Fuente: MARÍA orar con el corazón abierto, WordPress.com


La devoción mariana es un camino sencillo para llegar a la unión con nuestro Señor, perfección del cristiano. Es un camino que Jesucristo ha abierto viniendo a nosotros y en el que no hay obstáculos para llegar a Él. Se puede llegar a la unión divina por otros caminos, pero habrá más cruces, muertes extrañas y más dificultades, que venceremos difícilmente. Habrá que pasar por noches oscuras, combates y agonías extrañas, por montañas escarpadas, por espinas agudas y terribles desiertos.

Pero por el camino de María, se pasa más suave y tranquilamente. En realidad, se dan grandes combates y grandes dificultades para vencer. Pero esta buena Madre y Maestra se hace cercana y presente a sus fieles servidores para iluminar sus tinieblas, aclarar sus dudas, tranquilizarlos en sus temores, sostenerlos en sus combates y dificultades. En realidad, ese camino virginal para encontrar a Jesucristo se convierte en un camino de rosas y miel, comparado con otros caminos.

SAN LUIS MARÍA GRIGNION DE MONTFORT

Teólogo, sacerdote misionero y escritor francés.

Su pensamiento teológico ha influido en el desarrollo de la doctrina mariológica contemporánea (1673-1716)

Fuente: Magnificat, Septiembre 2023

domingo, 16 de julio de 2023

Salve marinera cantada en el Obradoiro ante Benedicto XVI


 
 

 Virgen del Carmen

la historia que nació en un monte, pero la hizo patrona del mar

El Monte Carmelo está situado en el actual Israel, entre el Mediterráneo y el valle de Jezreel. Aparece en el libro del profeta Isaías 35:2 como un lugar bello. El profeta Elías vivía en una gruta del Carmelo y fue en ese lugar donde el profeta demostró el poder del Señor frente a los sacerdotes del dios pagano Baal.

Según la tradición, el 16 de julio de 1251, en un entorno de cruzadas, la imagen de la Virgen del Carmen se le apareció a San Simón Stock en el “monte Hakkarmel”, un inglés que posteriormente sería el fundador y superior de la Orden del Carmen. Aquel día, la imagen de María le entregó a Simón los hábitos característicos de la orden y el escapulario.  

¿De dónde viene la tradición de que la Virgen del Carmen sea patrona de los marinos?

Según la tradición, fue el propio Simón Stock quien la llamó en sus plegarias Stella Maris, “Estrella de los mares”, lo que propició que el colectivo de marineros se encomendara a esta advocación; en 1901 se convirtió oficialmente en la patrona de la Marina de guerra española y del resto de navegantes del mar.

No obstante, el primer uso fiable del concepto de 'Stella Maris' viene de los escritos de Pascasio Radbertus, en el siglo IX, cuando describía a la Virgen como una guía para seguir en el camino hacia Cristo y "no zozobrar en medio de la tormenta que alza olas en el mar".

En cualquier caso, la devoción a la santísima Virgen del Carmen se ha ido incrementando con los siglos. Son varios los milagros que se le atribuyen y siempre relacionados con el mar; muchos de ellos, recogidos en los diarios de navegación y bitácoras de barcos de todo el mundo.

Entre los milagros más famosos se encuentra el de “El Galileo”, un barco mercante que naufragó por una fuerte tormenta en 1913, cuando navegaba a pocas millas de la Isla del Caño (Costa Rica). Hermenegildo Cruz, armador del barco, asolado por la pérdida de sus marinos y el dolor de las familias, se dirigió al templo y junto con el párroco, los familiares y gran número de vecinos, rezaron por las almas de los marineros naufragados, de los que nada se sabía, por lo que se temía que hubiesen corrido la peor suerte.

El milagro sucede unos días después, cuando llega la noticia de que toda la tripulación había sobrevivido, pues había conseguido llegar hasta tierra firme y que estaban siendo trasladados hasta allí por el barco que les rescató.

Los náufragos hablaban de una mujer que, en medio de la tempestad y la tragedia, los alimentó y acompañó de modo que tuvieron suficiente fuerza para nadar hasta tierra.  El capitán confesó que la mujer tenía el mismo rostro que la Virgen del Carmen que veneraban en la iglesia de la localidad.

Otro milagro muy conocido transcurrió en el verano de 1845.  El buque británico "Ocean King" se vio sorprendido por un fuerte huracán. A bordo viaja un ministro de su majestad con su familia, de confesión protestante. Al verse azotados por el viento y las olas, el gobernante subió a cubierta orando y pidiendo misericordia. Un joven tripulante, al observar la escena, tomó su escapulario y tras persignarse lo arrojó al mar. Al instante la tempestad cesó y sólo hubo una ola más: la que devolvió al joven su escapulario. Admirado del milagro el ministro británico se convirtió y abrazó la fe católica.

Son muchos más los milagros asociados a la Virgen del Carmen y su protección a los marinos a lo largo de siglos, lo que ha despertado en todos los navegantes una devoción hacia su imagen, y una mirada de súplica cuando las cosas se ponen difíciles. 


¡Viva la Virgen del Carmen!


Fuentes (todas del  1.7.2023):

https://marinos.es/por-que-la-virgen-del-carmen-es-patrona-de-la-marinos/

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2019-07-16/virgen-carmen-historia-16julio_2127367/

https://es.wikipedia.org/wiki/Virgen_del_Carmen