miércoles, 24 de mayo de 2023

PEDID Y RECIBIRÉIS, PARA QUE VUESTRA ALEGRÍA SEA COMPLETA

Fuente: El poder de la oración. Pastoral UCH CEU

 

Mirad, hijos míos, el tesoro de un cristiano no está en este mundo, sino en el cielo. Así pues, nuestro pensamiento tiene que encaminarse haca donde está nuestro tesoro. La persona humana tiene una tarea muy bella, la de orar y la de amar. Vosotros oráis, vosotros amáis: he aquí la felicidad de la persona en este mundo. La oración no es otra cosa que la unión con Dios. Cuando el corazón es puro y está unido a Dios, uno percibe en su interior un bálsamo, una dulzura que embriaga, una luz que deslumbra. En esta íntima unión, Dios y el alma son como dos trozos de cirio fundidos en uno: ya no se pueden separar.

¡Qué hermosa es esta unión de Dios con su pequeña criatura! Es una felicidad que sobrepasa toda comprensión. Merecíamos no saber orar, pero Dios, en su bondad, nos permite hablar con Él. Nuestra oración es incienso que Él recibe con infinita benevolencia. Hijos míos, tenéis un corazón pequeño, pero la oración lo ensancha y lo capacita para amar a Dios. La oración es una pregustación del cielo, un derivado del paraíso. Nunca nos deja sin dulzura. Es como la miel que desciende al alma y lo suaviza todo. Las penas se deshacen en la oración bien hecha como la nieve bajo el sol.

SAN JUAN MARÍA VIANNEY

                                        Conocido como el Santo Cura de Ars, en el año 2010 Benedicto XVI lo nombró patrono de los sacerdotes (1786 – 1859)

Fuente: Magnificat, mayo 2023


martes, 23 de mayo de 2023

CURSO DE LITURGIA

9. LA PARTICIPACIÓN DE LOS LAICOS EN LA LITURGIA  (II)



Fuente: La identidad teológica del laico. Almudi.org

(CONTINUACIÓN)

Pese a lo anterior, no debe pensarse que en la liturgia todo está cerrado y los ministros deben limitarse a una mera repetición mecánica de los ritos, oraciones y rúbricas. Liturgia no es sinónimo de rigidez, aunque no admite arbitrariedad.  Precisamente la no arbitrariedad es una de las características de la liturgia: se sustrae a la intervención del individuo ya que en la liturgia y mediante ella, se entra en contacto con algo superior (Revelación) y se crea una comunión universal que supera las iglesias locales. El Misal es sumamente variado en oraciones, prefacios, misas, como par que pueda decirse que no haya una gran variedad de textos para escoger, dependiendo lógicamente del calendario litúrgico y otras circunstancias. En este aspecto es donde hay que encajar la creatividad litúrgica, escogiendo dentro de la variedad y no inventando lo que no existe. La mejor pastoral que puede hacerse consiste en una buena liturgia, no debe existir esa excusa tan recurrida de lo pastoral para justificar una liturgia mal hecha.

“La participación es un término que viene del latín participatio (partem-capere = tomar parte) y es sinónimo de intervención, adhesión, asistencia”. En efecto, hoy día la palabra es usada frecuentemente y todo el mundo pide, en cualquier ámbito de la vida, participar. Para los cristianos, el fundamento de la participación está en el Bautismo, dado que todo bautizado está revestido de la dignidad sacerdotal. Se ha interpretado la participación pensando en que consiste en la intervención del mayor número de personas posibles durante el mayor tiempo posible. ¡Craso error! No se trata de multiplicar vana y artificialmente las acciones a realizar pensando que, con eso, se aumenta la participación ya que la auténtica participación consiste en dar paso a la acción de Dios.

En la liturgia no podía ser menos y es uno de los conceptos claves de la reforma litúrgica. Tiene sus antecedentes más cercanos en el motu proprio Tra le sollecitudini, de san Pío X y, más próximos al Vaticano II en la encíclica Mediator Dei, de Pío XII (20.XI.1947). Pero es en la SC cuando este principio de participación toma cuerpo como algo esencial. Es toda la asamblea litúrgica la que está implicada en la acción litúrgica, pero cada uno de sus miembros intervienen de modo distinto “según la diversidad de órdenes, funciones y participación actual” (SC 26). La diferencia entre la participación de los ministros ordenados y los laicos no sólo es de grado sino también esencial.  

 

Fuente: Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant

lunes, 22 de mayo de 2023

CURSO DE LITURGIA

 9. LA PARTICIPACIÓN DE LOS LAICOS EN LA LITURGIA  (I)

Fuente: La identidad teológica del laico. Almudi.org


Hablar de creatividad y participación litúrgica es un tema que puede malinterpretarse. La liturgia es ejercicio del sacerdocio de Cristo, que se hace visible en la Iglesia. Toda celebración litúrgica es acción de Cristo. En este sentido, la liturgia es de la Iglesia, no de nadie en particular, por lo cual sus ministros no pueden adueñarse de ella. “A nadie le está permitido, ni siquiera al sacerdote, ni a grupo alguno, añadir, quitar o cambiar algo por propia iniciativa” (SC 22 y también CDC 846). Para mejor ilustrar esta cuestión valgan unas líneas tomadas de un libro del papa Benedicto XVI titulado “El espíritu de la Liturgia. Una introducción”. La cita, larga pero obligada, dice así: 

    La “creatividad” no puede ser una categoría auténtica en la realidad litúrgica. Por lo demás, este término ha crecido en el ámbito de la cosmovisión marxista. “Creatividad” significa que, en un mundo privado de sentido, al que se ha llegado por una evolución ciega, el hombre crea finalmente un mundo nuevo y mejor, partiendo de sus propias fuerzas. En las modernas teorías del arte se alude con ello a una forma nihilista de creación: el arte no debe imitar nada; la creatividad artística es el libre gobierno del hombre, que no se ata a ninguna norma ni a finalidad alguna, y que tampoco puede someterse a ninguna pregunta por el sentido. Puede que en estas visiones se perciba un clamor de libertad que, en un mundo dominado por la técnica, se convierte en un grito de socorro. El arte, así concebido, aparece como el último reducto de la libertad. El arte tiene que ver con la libertad, eso es cierto. Pero la libertad así concebida está vacía: no libera, sino que deja que aparezca la desesperación como la última palabra de la existencia humana. Este tipo de creatividad no puede tener cabida en la liturgia. La liturgia no vive de las “genialidades” de cualquier individuo o de cualquier comisión”.

 (continúa mañana)


Fuente: Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant

viernes, 19 de mayo de 2023

VUESTRA ALEGRÍA, NADIE OS LA QUITARÁ

 


Fuente: Caminando con Dios. Recursos cristianos diarios


Estad siempre alegres en el Señor. El apóstol nos manda alegrarnos, pero en el Señor, no en el mundo. Pues, como afirma la Escritura: El que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. Del mismo modo que un hombre no puede servir a dos señores, tampoco puede alegrarse en el mundo y en el Señor. Que el gozo en el Señor sea el triunfador, mientras se extingue el gozo del mundo…

No afirmamos esto como si no debiéramos alegrarnos mientras estamos en el mundo, sino en el sentido de que debemos alegrarnos en el Señor también cuando estamos en este mundo. Pero alguno puede decir: “Estoy en el mundo, por tanto, si me alegro, me alegro allí donde estoy”. ¿Pero es que por estar en el mundo no estás en el Señor? Escuchad lo que afirma el apóstol Pablo de Dios, Señor y Creador nuestro: En él vivimos, nos movemos y existimos. El que está en todas partes, ¿dónde no estará? ¿Acaso no nos exhortaba precisamente a esto? El Señor está cerca; nada os preocupe. Gran cosa es esta: el mismo que asciende sobre todos los cielos está cerca de quienes se encuentran en la tierra. ¿Quién es este, lejano y próximo, sino aquel que por su benignidad se ha hecho próximo a nosotros?

San Agustín

Oriundo de Tagaste (en la actual Argelia), fue obispo de Hipona. Es uno de los cuatro grandes padres de la Iglesia latina. Es doctor de la Iglesia (354-430)

Fuente: Magnificat, Mayo 2023

jueves, 18 de mayo de 2023

La ASCENSIÓN del SEÑOR

 El cielo es tuyo ¿Subes o te quedas?



Fuente: Iglesia de San Andrés (Zizur Mayor; Navarra)


La Ascensión clava nuestra esperanza en nuestra propia felicidad eterna. Así como Jesús ha subido con su cuerpo eternizado a la patria de los justos, así el mío y el de mis hermanos, el de todos los fieles que se esfuercen, subirá para nunca bajar, para quedarse siempre allí.  


La Ascensión, además, es un subir, es un superarse de continuo, un no resignarse al muladar. Subir, siempre subir; querer ser otro, distinto, mejor; mejor en lo humano, mejor en lo intelectual y en lo espiritual. Cuando uno se para, se enferma; cuando uno se para definitivamente, ha comenzado a morir. Se impone la lucha diaria, la tenaz conquista de una meta tras otra, hasta alcanzar la última, la añorada cima de ser santo. Esa es mi meta, esa es mi cima. ¿También la tuya?


(...)

Dios creó al hombre, a ti y a mí, para que, al final, viviéramos eternamente felices en la gloria. Si te salvas, Dios consigue su plan, y tú logras tu sueño. Entonces habrá valido la pena vivir...

(...)

Al final de la vida lo único que cuenta es lo hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos. "Yo sé que toda la vida humana se gasta y se consume bien o mal, y no hay posible ahorro. Los años son ésos y no más, y la eternidad es lo que sigue a esta vida. Gastarnos por Dios y por nuestros hermanos en Dios es lo razonable y seguro".

 

P. Mariano de Blas LC

Fuente: Catholic.net 

http://es.catholic.net/op/articulos/23436/el-cielo-es-tuyo-subes-o-te-quedas.html#modal

 

martes, 16 de mayo de 2023

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 621


Podes consultar o Boletín "O Sineiro", n. 621 premendo AQUÍ.

Curso de Liturgia

 

Posturas y gestos corporales en la Misa
Fuente: En las redes con Jesús

8. SIGNOS DE REVERENCIA: LAS POSTURAS ( y II)

Fuera de las posturas propias de la Misa hay otras posturas que pasamos a relacionar. Se pueden adoptar dos clases de posturas corporales: la inclinación y la genuflexión.

v LA INCLINACIÓN: Indica reverencia y honor a las personas o a lo que representan y puede ser de dos tipos: inclinación de cabeza e inclinación de cuerpo o profunda, que se hace desde la cintura.

o   La inclinación de cabeza es la que se hace cuando se nombran juntas las tres divinas Personas y cuando se pronuncia el nombre de Jesús, de la Virgen María y del santo del que se hace memoria en una celebración litúrgica.

Se debe hacer reverencia profunda en el Credo arrodillándonos si es la Solemnidad de Navidad o la fiesta de la Anunciación del Señor. Asimismo, la bendición presidencial que concluye la Misa se debe recibir con inclinación de cabeza.

 

                INCLINACIÓN PROFUNDA

Fuente: Blog de Macareno40. formación cofrade.

o   La inclinación se llama de cuerpo o reverencia profunda cuando se hace a partir de la cintura. Es la inclinación que se hace al altar cuando no está allí el Santísimo; también se debe hacer inclinación profunda cada vez que se sirva al obispo o se pase por delante de él; se hace antes y después de las incensaciones y en algunas otras ocasiones en que está dispuesto (por ejemplo, la que hace el sacerdote al decir determinadas oraciones con las que personalmente se prepara; por ejemplo, para leer el Evangelio o para empezar la plegaria eucarística; igualmente, cuando se recita el Credo se hace esta inclinación a las palabras: “Y, por obra del Espíritu Santo, se encarnó de la Virgen María”. Son gestos sencillos impregnados de sentido religioso).

Deben hacer inclinación profunda al altar que simboliza a Cristo y no al sacerdote, como equivocadamente se hace a veces, todas aquellas personas que suban al presbiterio para realizar alguna función (por ejemplo, los lectores o los que van a hacer las peticiones de la Oración Universal de los Fieles, que vulgarmente llamamos preces, tanto al llegar como al marcharse). 

Genuflexión. Fuente: wikiHow

v LA GENUFLEXIÓN: Se hace siempre con la rodilla derecha llevándola hasta el suelo y significa adoración. Por ser signo de adoración está reservada al Santísimo Sacramento y a la Santa Cruz en la liturgia del Viernes Santo.

En resumen, se debe hacer genuflexión cada vez que pasemos por delante del Santísimo Sacramento e inclinación profunda al altar todos los que se acercan al presbiterio o se alejan de él (por ejemplo, los que se han acercado para hacer alguna lectura o petición).

 

Fuentes: Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant

y Centro de Pastoral litúrgica

lunes, 15 de mayo de 2023

Curso de Liturgia

 

Fuente: Parroquia Santa Águeda. Arquidiócesis de Bogotá

8. SIGNOS DE REVERENCIA: LAS POSTURAS (I)

La ordenación General del Misal romano da unas normas claras de las posturas corporales que hay que adoptar durante la Eucaristía. Para el Misal Romano “la postura uniforme, seguida por todos los que tomas parte en la celebración, es un signo de comunidad y unidad de la Asamblea” (OGMR nº 42).

Las posturas corporales que el Misal Romano indica (OGMR 43) son las que resumimos a continuación:

v ESTAR DE PIE: Es una forma de demostrar nuestra confianza filial y nuestra disponibilidad para la acción, para el camino. El estar de pie significa la dignidad de ser hijos de Dios, no esclavos agachados ante el amo. Es la confianza llana del hijo que está ante el padre a quien respeta muchísimo y a quien, al mismo tiempo, tiene cariño. Al mismo tiempo, al estar en pie manifestamos la fe en Jesús resucitado que venció a la muerte y la fe en que nosotros resucitaremos también; el estar agachado y postrado no es la última postura del cristiano, sino el estar en pie resucitado. Estaremos en pie:

o   Desde el canto de entrada hasta el final de la oración Colecta.

o   Durante la lectura del Evangelio y el canto del Aleluya que le precede.

o   Durante la profesión de Fe (Credo) y la oración de los Fieles.

o   Desde que empieza la oración de las ofrendas hasta la consagración.

o   Después de la consagración hasta después de la comunión.

o   Desde la oración de después de la comunión hasta que el sacerdote abandona el altar.

Todas las oraciones deben oírse de pie como actitud de respeto y buena disposición. Esta generalizada la costumbre (errónea) de oír sentados la oración sobre las ofrendas.

v SENTADOS: Significa la confianza de estar con los amigos, con paz y tranquilidad. Cuando estamos en el templo, estamos en casa. Sentados podemos hablar con intimidad y largamente con el Señor, que está ahí presente. También uno se sienta para escuchar y aprender cuando un maestro habla. Estaremos sentados:

o   Durante las lecturas que preceden al Evangelio, incluido el Salmo responsorial.

o   Durante la homilía

o   Mientras se hace la preparación de los dones en el ofertorio

o   A lo largo del silencio posterior a la comunión.

Fuente: www.expreso.ec

v DE RODILLAS: Sólo ante Dios debemos doblar nuestra rodilla. Ponernos de rodillas significa que nos reconocemos pecadores ante Él. La genuflexión ante el Santísimo es un saludo reverencial de fe, en homenaje de reconocimiento al Señor Jesús. Debemos hacerlo en forma pausada y recogida. Estaremos solamente durante la Consagración, aunque por razones de edad, incomodidad del lugar o aglomeración que lo impida se podrá estar respetuosamente de pie.

v POSTRADOS: Se usa en ciertos momentos escasos, en que el alma cristiana se siente más indigna de dirigirse a Dios, cargada de responsabilidades, o en un luto universal como el Viernes Santo por la muerte de Jesús, o cuando la pena y desconsuelo son tan inmensos que no se ve solución. Por ejemplo: el futuro sacerdote, cuando se postra el día de su ordenación sacerdotal; o algunas monjas, el día en que entran al convento o hacen su profesión religiosa, se postran en el suelo, indicando no tanto el abatimiento, sino la necesidad de protección de Dios y la impotencia personal. Es signo de humildad y penitencia.

Misa crismal en la catedral de Ourense (La Región)
 

v LA PROCESIÓN: Más que un gesto litúrgico, es un rito. En las celebraciones habituales (por ejemplo, en la Santa Misa), los ministros realizan movimientos que tienen carácter procesional: al principio, antes del evangelio, etc. También los fieles adoptan esta actitud al presentar las ofrendas y cuando comulgan. Además, hay procesiones excepcionales unidas al año litúrgico (como la del Domingo de Ramos y la del Corpus Christi), o en circunstancias particulares de la vida de la Iglesia (por ejemplo, la de una comunidad parroquial el día de las fiestas patronales). La procesión simboliza, principalmente, el carácter peregrinante de la Iglesia. También, a veces, es un signo muy expresivo de fe y devoción. Deben hacerse con dignidad y respeto.

  

Fuentes: Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant

y Centro de Pastoral litúrgica

 

 

jueves, 11 de mayo de 2023

ORAR NO ES PEDIR

 



“Orar no es pedir. Orar es ponerse en manos de Dios, a su disposición, y escuchar su voz en lo profundo de nuestros corazones”.

Santa Teresa de Calcuta


miércoles, 10 de mayo de 2023

DÓNDE TE BUSCARÉ

 


Señor, si no estás aquí,

¿dónde te buscaré estando ausente?

Si estás por doquier,

¿cómo no descubro tu presencia?

Cierto es que habitas en una claridad inaccesible.

Pero, ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?

¿Quién me conducirá hasta allí para verte en ella?

Y luego, ¿con qué señales, bajo qué rasgos te buscaré?

Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío;

no conozco tu rostro….

Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca,

porque no puedo ir ten tu busca

a menos que Tú me enseñes,

y no puedo encontrarte si Tú no te manifiestas.

Deseando te buscaré,

te desearé buscando,

amando te hallaré

y encontrándote te amaré.

    San Anselmo