miércoles, 30 de agosto de 2023


       Fuente: PsicoActiva.com

“Háganse valle (humildes) para recibir la lluvia; 

lo alto se seca, lo bajo se llena. 

La gracia es como la lluvia”.

San Agustín

Fuente: El taco del Sagrado Corazón de Jesús, 2022

martes, 29 de agosto de 2023

Inscripción Catequesis curso 2023-2024


Puede descargarse la ficha de inscripción PINCHANDO AQUÍ.
(Es imprescindible imprimirla en una hoja por ambos lados 
para que las firmas acompañen a los datos)

 

CURSO DE LITURGIA

 15. LOS LUGARES DE LA CELEBRACIÓN  (II) 

v TORRES Y CAMPANARIOS. Indican la presencia de Dios en ese lugar. Los campanarios rematan, la mayoría de las veces, con una cruz, veleta o gallo. La cruz proclama el signo de Cristo; la veleta recuerda los vaivenes de la fama y lo efímero de la vida, y el gallo es símbolo de la vigilancia.

Torre y catedral de Pisa. Fuente: Structuralia

En este apartado cabe mencionar la ESPADAÑA, “campanario de una sola pared, en la que están abiertos los huecos para colocar campanas.”

Imagen de una espadaña singular es la de la colegiata románica de San Salvador de Cantamuda (Palencia): 

Fuente: Introducción al arte románico


v CRIPTA. Los primeros cristianos la usaban como sepulcro para sus santos mártires en las catacumbas (galerías subterráneas) y para sitio de reunión en el día del aniversario de su martirio. Con el tiempo, cada cripta sepulcral se convirtió en una pequeña “capilla-relicario” sobre la que se erigieron luego otras iglesias superiores, haciendo coincidir los altares de ambas.  


Cripta luna. Fuente: Arquivoltas.com

v LA SACRISTÍA. Aunque estrictamente no forma parte de los lugares de celebración, tiene un papel importante en la preparación del culto y en su digna realización. Es la sala donde normalmente se revisten y preparan los ministros antes de salir a la celebración. Es también el lugar donde se guardan los objetos, vestidos y utensilios litúrgicos.

 

Sacristía del monasterio de El Escorial. Fuente: Patrimonio Nacional

 

v EL CONFESIONARIO (Sede Penitencial). Es el lugar donde se celebra el sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación. Toma el nombre del aspecto más característico del mismo, la confesión de los pecados ante el sacerdote. Los confesionarios se encuentran cerca de la nave, una sede (asiento), normalmente de madera para oír confesiones, en un lugar patente y provisto de rejillas entre el penitente y el confesor que pueden utilizar libremente los fieles que así lo deseen.

Confesionario de la catedral de Sevilla. Fuente: Research Gate

 

v EL PRESBITERIO (del latín presbyterium, "consejo de ancianos") es el espacio en torno al altar, un poco elevado y distinto de la nave. Es un espacio particularmente digno y significativo. Hasta el Concilio Vaticano II estuvo reservado al clero. El presbiterio debe quedar bien diferenciado respecto a la nave del templo, sea por su diversa elevación, sea por una estructura y ornato peculiar. En el presbiterio existen tres elementos: el más importante es el altar (lugar del sacrificio eucarístico); también están la sede (lugar de presidencia) y el ambón (lugar de la proclamación de la Palabra de Dios).

 

Representación esquemática de la planta de una catedral donde se indica el presbiterio. Fuente: OFM Inmaculada Concepción

v EL ALTAR. Es el elemento más relevante en el edificio de la iglesia. Es el centro de nuestra celebración; a veces, la Misa puede celebrarse fuera de un lugar sagrado, pero nunca sin un altar o, al menos, una piedra que sirva como tal. El altar es signo de Cristo y, por tanto, merece toda nuestra veneración: los ministros lo besan, lo inciensan, se inclinan ante él, se ilumina. El altar es, simultáneamente, el ara donde se realiza sacramentalmente el único sacrificio de Cristo en la cruz, la Mesa del Señor -dispuesta con blancos manteles- en torno a la cual se congrega el único Pueblo de Dios para recibir el alimento: el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Más adelante veremos más características del altar.

 

Altar frontal. Fuente: Arquitectura y Cristianismo

v EL AMBÓN. Es un pupitre elevado o púlpito desde el cual en las iglesias antiguas y basílicas se cantaban o leían el Evangelio y la Epístola, y desde el cual se hacían toda clase de comunicaciones a la congregación. Se cree que tuvieron su origen en la plataforma elevada desde la que los rabinos judíos leían las Escrituras al pueblo. Según algunos autores, se introdujeron en las iglesias en el siglo IV y cayeron en desuso hasta el siglo XIV, cuando fueron superados por los púlpitos. 

                                                Ambón de la catedral de Granada.                                                  Fuente: Glosario ilustrado de arte arquitectónico 

Está situado en el lugar litúrgico para la proclamación de la Palabra de Dios. La palabra latina “ambo” proviene del griego “anabaino”, subir, y designaba un sitio elevado, la tribuna, con barandilla y atril, cerca de la nave.  

 

v LA SEDE. Es el asiento reservado para el que preside la asamblea litúrgica, modera la oración y exhorta a la comunidad de los fieles reunida para la celebración eucarística. La sede es signo de la presencia de Cristo que, a través de su ministro, preside a su Iglesia. La sede del obispo recibe el nombre de Cátedra.

 

Sede o cátedra. Fuente: Arquitectura y Cristianismo

v EL SAGRARIO O TABERNÁCULO. El sagrario (lugar donde se guarda lo sagrado) o el tabernáculo (tienda de campaña; de ahí la fiesta de los Tabernáculos o tienda del encuentro), es el lugar donde se conserva la Eucaristía después de la celebración para que pueda ser llevada a los enfermos o puedan comulgar fuera de la Misa los que no han podido participar en ella. Ahora, la verdadera “tienda” o “tabernáculo” es Cristo mismo. La lámpara que luce junto al sagrario indica y honra la presencia de Cristo.

Sagrario de la Basílica - Santuario del Sagrado Corazón, Gijón (Asturias). 


Fuente: (Cf) Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant

 

lunes, 28 de agosto de 2023

 


Fuente: Aciprensa


Cada 28 de agosto, la Iglesia Católica celebra a San Agustín de Hipona, el célebre obispo de la antigüedad que encaminó a la filosofía y la teología por la ruta de la cooperación, de tal manera que quedaron sentadas las bases de la doctrina cristiana, como depositaria de la verdad -aquella que inquieta el corazón del ser humano y que se plenifica en el encuentro con lo divino-.

Poseedor de una fineza espiritual y una profundidad intelectual extraordinarias, Agustín de Hipona no solo ha dejado una huella indeleble en la tradición eclesiástica latina, sino que su pensamiento ha producido un impacto decisivo para la ciencia occidental.

En San Agustín toda alma que busca la verdad encuentra un amigo seguro y fiable. Por eso es el patrono de "los que buscan a Dios".

A San Agustín se le cuenta entre los Padres de la Iglesia, y forma parte también de la lista de los Doctores de la Iglesia. Fue un brillante orador, filósofo y teólogo, autor de célebres textos entre los que se encuentran las "Confesiones" y "La ciudad de Dios". Sirvió a la Iglesia como sacerdote y obispo.

Fuente: Aciprensa

lunes, 21 de agosto de 2023

CURSO DE LITURGIA

15. LOS LUGARES DE LA CELEBRACIÓN  (I)

Para la celebración litúrgica hay unos espacios especialmente significativos. Se entiende por “espacio celebrativo” los lugares donde se desarrollan las acciones litúrgicas. Estos espacios litúrgicos que alberga toda iglesia, son:

v EL BAPTISTERIO. Se trata del lugar destinado a la celebración del bautismo y en el que se encuentra la fuente o pila bautismal. En los templos, el baptisterio está cerca de la puerta principal y esto tiene un significado: nos recuerda que el bautismo es la puerta de entrada en la Iglesia y, con ello, a la vida de los hijos de Dios. El ritual del bautismo lo describe así: “El baptisterio -es decir, el lugar donde brota el agua de la fuente bautismal o, simplemente, donde está colocada permanentemente la pila- debe ser reservado al sacramento del Bautismo y ser verdaderamente digno, de manera que aparezca con claridad que allí los cristianos renacen del agua y del Espíritu Santo”.

 

El baptisterio de Siena, de estilo gótico-toscano. Fuente: europeos viajeros


Baptisterio de la Catedral-Duomo de Verona, Véneto (Italia). Fuente: Flickr

v LA NAVE. El nombre deriva del latín navis (barco), posiblemente en referencia a la “barca de San Pedro”, o al Arca de Noé. La norma sigue la Basílica de Roma, con un área central y pasillos o galerías que apoyan las paredes superiores -atravesadas por ventanas- y el techo. Coloquialmente, la nave es el término que se usa para indicar la porción de la iglesia reservada a los fieles; es la parte central del templo, destinada a la asamblea que celebra la liturgia bajo la presidencia del ministro que representa a Cristo. No hay manifestación más transparente de la Iglesia que esta: la reunión de los bautizados para la celebración de la Misa.

Nave central del monasterio de Acibeiro (Forcarei, Pontevedra).        Fuente: Baúl del arte 

Este espacio va desde la puerta de entrada hasta el espacio del presbiterio; la separación de estos dos espacios siempre ha sido muy clara.  Durante la Edad Media el gran desarrollo de la predicación requirió de un gran espacio para la congregación, lo que hizo aumentar la proporción de la nave, hasta ser capaz de acoger multitudes. Este gran espacio es signo de una comunidad amplia, abierta, que tiene su fundamento no en sí misma, sino en Cristo muerto y resucitado.

v LAS CAPILLAS. Del latín capella. Cuando San Marín dividió su capa militar (cappa) y le dio la mitad al mendigo en la puerta de Amiens, envolvió la otra mitad alrededor de sus hombres, convirtiéndola así en una capa (capella). Esta capa -o su representante- se conservó posteriormente como reliquia y acompaño a los reyes francos en sus guerras, pasando a ser conocida la tienda que la albergaba como cappella o capella. Los capellanes (capellani) militares celebraban la Misa en esta tienda de campaña. Cuando la reliquia descansaba en palacio, también le dio su nombre al oratorio donde se guardaba, y posteriormente se llamó capella, chapelle, capilla, a cualquier oratorio donde se celebraba la Misa y el servicio divino. Esta explicación etimológica es de Marculfo (siglo VII). 

La capilla sixtina. Fuente: Mvsei Vaticani

Hay muchos tipos de capillas, según su conexión con (o dependencia de) otros edificios, o según los usos a los que se destinaron; así, hay capillas que estructuralmente forman parte de una iglesia más grande, las que están incluidas en edificios que no son iglesias, y las que están completamente aparte.       

En concreto, LAS CAPILLAS LATERALES son como otras tantas pequeñas iglesias dentro de la principal. Responden al deseo de dar culto a santos locales y universales de mayor devoción. 

Capilla lateral derecha de Santa Ana en Notre Dame des Victoires (Paris).                      Fuente: A Paris con Elena. WordPress.com


Fuente: (Cf) Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant


domingo, 20 de agosto de 2023

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 628


Para consultar O Sineiro n. 628 podes premer AQUÍ.

 

  

Fuente: Pinterest

Nuestros tiempos necesitan mujeres que posean un conocimiento auténtico de la vida, prudencia, actitudes prácticas; mujeres moralmente sólidas, mujeres cuya vida esté firmemente cimentada en Dios.

Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein),

co-patrona de Europa.

Fuente: Magnificat, agosto 2023

  

viernes, 18 de agosto de 2023

HIMNO

 

Fuente: El desierto de Sele


Hoy que sé que mi vida es un desierto,

en el que nunca nacerá una flor,

vengo a pedirte, Cristo jardinero,

por el desierto de mi corazón.

 

Para que nunca la amargura sea

en mi vida más fuerte que el amor,

pon, Señor, una fuente de alegría

en el desierto de mi corazón.

 

Para que nunca ahoguen los fracasos

mis ansias de seguir siempre tu voz,

pon, Señor, una fuente de esperanza

en el desierto de mi corazón.

 

Para que nunca busque recompensa

al dar mi mano o al pedir perdón,

pon, Señor, una fuente de amor puro

en el desierto de mi corazón.

 

Para que no me busque a mí cuando te busco

y no sea egoísta mi oración,

pon tu cuerpo, Señor, y tu palabra

en el desierto de mi corazón.

                                  Amén.

 José Luis Martín Descalzo

Fuente: Magnificat, agosto 2023


miércoles, 16 de agosto de 2023

HIMNO de LAUDES

Padre nuestro,

Padre de todos,

líbrame del orgullo

de estar solo.

 

No vengo a la soledad

cuando vengo a la oración,

pues sé que, estando contigo,

con mis hermanos estoy;

y sé que, estando con ellos,

Tú estás en medio, Señor.

 

No he venido a refugiarme

dentro de tu torreón,

como quien huye a un exilio

de aristocracia interior.

pues vine huyendo del ruido,

pero de los hombres no.

 

Allí donde va un cristiano

no hay soledad, sino amor,

pues lleva toda la Iglesia

dentro de su corazón.

Y dice siempre “nosotros”

incluso si dice “yo”.