domingo, 12 de noviembre de 2023

Domingo, día de la IGLESIA DIOCESANA

De 1 Tesalonicenses 4, 13-14

Según se aproxima el final del año litúrgico, la liturgia comienza a adquirir tintes escatológicos y a introducirnos en la meditación de nuestro destino definitivo. El Señor, que tomó nuestra carne y recorrió nuestros caminos, y que sigue venciendo cada día a través de las circunstancias cotidianas, saldrá un día plenamente a nuestro encuentro en el momento decisivo de la muerte. La primera carta a los Tesalonicenses (1 Tesalonicenses 4, 13-14) nos recuerda que la consideración de la muerte es un motivo de consuelo porque, gracias a ella, “estaremos siempre con el Señor”.

Fuente: Parábola de las vírgenes sabias y necias. William Blake (1822); Tate (Inglaterra) Wikipedia

Del Evangelio, Mateo 25, 1-13

Jesús plantea el encuentro final en términos gozosos de un banquete de bodas al que están invitadas diez jóvenes (Mt 25, 1-13). El lugar de la convocatoria no es, pues, un sitio inhóspito ni solitario, sino una fiesta donde desborda la alegría. Sin embargo, para sentarse a la mesa prometida hay que cultivar ciertas disposiciones, que constituyen la esencia de la vida espiritual: atravesar la oscuridad de la noche, conservar el aceite de la fe, soportar la espera, mantener los oídos abiertos para detectar la voz del esposo cuando llegue y llame, levantarse con presteza y salir a recibirlo. Asumir hoy la responsabilidad de nuestra fe significa estar ya preparándonos a vivir el culmen de nuestra larga espera. 

Fuente: Evangelio Diario en la Compañía de Jesús 2023

viernes, 10 de noviembre de 2023

ARCHIBASÍLICA SAN JUAN DE LETRÁN. CURIOSIDADES

Entre las curiosidades que alberga la archibasílica, se encuentran:

ü  La basílica se consagró a Cristo en el 324 por el papa Silvestre I. En el año 846 fue destruida por un terremoto y el papa Sergio III la reconstruyó, dedicándosela a San Juan Bautista pues, con su persona y palabra, se ponen en contacto el Antiguo y el Nuevo Testamento.  Ya en el siglo XII, el papa Lucio II también dedicó la basílica a San Juan evangelista, porque con su evangelio da testimonio de la vida y de la palabra de Jesús.

ü  Bajo el altar mayor se encuentra la tumba del papa Martín V, bajo cuyo pontificado se abrió por primera vez la Puerta Santa de esta basílica.


Fuente: Youtube

ü  Las puertas centrales de bronce de la fachada son las originales que se utilizaban en la Curia del Senado Romano, situada en los Foros Imperiales.

Fuente: vacioesformaformaesvacio

ü  Según la tradición, el ara de este altar es la misma losa que utilizaban San Pedro y los primeros papas al celebrar la Misa. Sobre el altar hay un relicario en el que se conservan las cabezas de San Pedro y San Pablo.


Fuente: La Escalera Santa. Audioguia de Roma

ü  Según la tradición, Santa Elena, madre del emperador Constantino I, peregrinó a Tierra Santa donde hizo desmontar y transportar a Roma la escalera que Jesucristo subió para llegar al Sanedrín, en el palacio de Poncio Pilato, poco antes de ser crucificado. Hoy, esta escalera (la Scala Santa de Roma) se compone de 28 escalones que, por devoción, se sube de rodillas. En la parte más alta de la Escalera Santa, a través de una ventana y una reja, se permite observar el interior del Sancta Sanctorum, la capilla privada de los Papas, considerado uno de los lugares más sagrados del mundo. Destaca la frase bajo el fresco principal: “non est in toto sanctior orbe locus”, que significa “no existe en el mundo lugar más santo”.

Fuente: El Baptisterio Lateranense. Misioneras de la Divina Revelación

ü  Contiene el baptisterio más antiguo de Roma pues, a inicios del siglo IV, sólo las catedrales lo tenían. El edificio del siglo IV se construyó por orden de Constantino, transformando unas termas de una preexistente casa romana.  Sixto III (432-449) lo reconstruyó completamente y le agregó un atrio. De este papa son los preciosos versos en latín que rodean la fuente bautismal hablando del significado del bautismo para los cristianos:

“El agua restituirá nuevo lo que había recibido viejo. Ya no hay distancia entre los que renacen, una sola fuente, un solo Espíritu, una sola fe los une”.


Fuente: Obelisco lateranense. Viventia Word-press.com

ü  En la plaza donde también se encuentra el Baptisterio se eleva un gran obelisco, el más alto del mundo (32,18m.). Su origen se remonta al siglo XV a.C.; el emperador Constantino lo mandó traer desde Egipto, pero fue su hijo Constante II quien lo mandó colocar sobre la espina del Circo Máximo hacia el año 357.  

Fuente: Capella Santissimo Sacramento. Reliquiosamente

ü  El altar del Santísimo Sacramento fue construido durante el papado de Clemente VIII con ocasión del Jubileo del año 1600, utilizando cuatro columnas colosales de bronce dorado de época romana. Estas columnas son los únicos restos visibles de la Basílica de Constantino.  Se dice que este Altar contiene la mesa de cedro que utilizó Cristo en la Ultima Cena. El Altar sólo puede ser usado por el Papa y es allí donde celebra la Misa cada Jueves Santo.

ü  Desde la cesión de Constantino I y hasta 1870, los nuevos pontífices fueron investidos en esta Basílica, rito que se modificó para trasladarlo al Vaticano. No obstante, la basílica no ha perdido importancia, pues el Papa continúa celebrando en ella ciertas ceremonias litúrgicas, como la Misa de la Cena del Jueves Santo y Misa del Corpus Christi.

ü  El canónigo de honor de San Juan de Letrán es el presidente de la República Francesa, según una tradición que se remonta al siglo XVII, cuando en Francia aún había monarquía.

ü  En esta basílica que, de hecho, es la catedral de la diócesis de Roma, sólo el Papa y los miembros del clero a quienes él designa pueden celebrar la Santa Misa en ella.

ü  Hasta mediados del siglo XIX en las cuadras pontificias siempre había una mula blanca sobre la que el pontífice recorría desde la basílica de San Pedro hasta San Juan de Letrán, en la solemne jornada en la que tomaba posesión de su Iglesia.

Fuente: Claustro San Juan de Letrán. wikipedia

Fuentes:

https://www.audioguiaroma.com/san-juan-letran.php

https://buendiatours.com/es/guias/roma/basilica-san-juan-letran

 https://destinoroma.com/san-juan-de-letran  

https://www.romevaticancard.com/es/attractions/archibasilica-de-san-juan-de-letran/

https://www.enroma.com/basilica-san-juan-letran/

Magnificat, noviembre 2023



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jueves, 9 de noviembre de 2023

9 noviembre: DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN (San Giovanni in Laterano)


Fuente: Archibasílica de San Juan de Letrán; Rome Vatican Card.

Según una tradición que arranca del siglo XII, hoy se celebra el aniversario de la dedicación de la Archibasílica de San Juan de Letrán; es la iglesia más antigua del mundo y, por ello, recibe el título de Omnium urbis et orbis ecclesiarum mater et caput (madre y cabeza de todas las iglesias de la ciudad de Roma y de toda la tierra).

La Batalla del Ponte Milvio es considerada como la victoria definitiva del cristianismo sobre el paganismo en el Imperio Romano; tuvo lugar en octubre del 312 d.C. y en ella, Constantino venció a Majencio, según la tradición, ayudado de manera sobrenatural con la visión de la Cruz acompañada por la inscripción “in hoc signo vinces” (en este signo vencerás) . El hecho es que en el año 313 d.C. promulga el Edicto de Milán, también conocido como “La tolerancia del cristianismo”, que establecía la libertad de religión en el Imperio romano.    

Poco después, el emperador Constantino I cedió al Papa un palacio (llamado de Letrán) para que fuera su residencia oficial (año 324). El palacio Laterano, adosado a la basílica, fue residencia papal hasta que la corte pontificia se mudó a Aviñón (Francia), periodo conocido como Cautiverio de Babilonia, antes de ser destruido por un incendio en el año 1308. Es decir, Letrán fue la sede central de la Iglesia católica durante casi 1.000 años. Cuando regresaron los papas a Roma se establecieron en la colina vaticana, donde actualmente se encuentra la Santa Sede.

El terreno de la Archibasílica era, en el siglo III d.C., una zona entonces conocida como Horti Laterani que pertenecía a la noble familia romana Laterani, caída en desgracia bajo Nerón y confiscada por el emperador. El palacio pasó a manos de Constantino I cuando se casó con Fausta, su segunda mujer, hermana de Majencio. Por tanto, Constantino era su propietario cuando ganó la batalla del Puente Milvio en el año 312.

A finales del siglo XVI, el rico entramado de edificios que se había ido formando en la histórica sede de Letrán fue demolido por Sixto V, a excepción de la antigua y venerada basílica y unos pocos restos dispersos. Esta basílica fue reconstruida por Borromini en el siglo XVII.



martes, 7 de noviembre de 2023

 16. EL ALTAR (III). CURIOSIDADES: LOS CANDELEROS

Las velas que se utilizan en el altar principal tienen gran importancia litúrgica; simbolizan la presencia de la luz divina y la renovación de la fe.

Fuente: Mi alegría es Dios

La liturgia de la Iglesia Católica establece un protocolo específico sobre la ubicación y disposición de las velas en el altar durante la celebración de la Misa. Estos candeleros deben estar colocados en línea recta, ser del mismo tamaño y estar situados a la misma altura.

La Instrucción General del Misal Romano dispone que sobre el altar, o cerca de él, debe colocarse en todas las celebraciones por lo menos dos candeleros, o también cuatro o seis, especialmente si se trata de una Misa dominical o festiva de precepto (n. 117).

De acuerdo a ello, hay dos opciones para poner los candeleros: sobre el altar o cerca de éste. Si la cruz se pone en el centro del altar, siguiendo la tradición, lo más conveniente es que se pongan las velas a sus lados.

Nota histórica: En el s. XIII se mandó que el crucifijo se colocase sobre el altar entre dos candeleros (los místicos explicaban que significaba la medición de Cristo entre los pueblos judío y gentil); el 16 de julio de 1746, Benedicto XIV ordena definitivamente que se coloque el crucifijo en el altar para la celebración del Santo Sacrificio y que, además, esté más elevado que los candeleros para que todos, celebrante y pueblo, lo puedan ver fácilmente. Benedicto XVI recordó la conveniencia de colocar 6 candeleros junto con el crucifijo en el centro del altar.

De acuerdo a la tradición, que reconoce implícitamente la Instrucción, aunque existan seis velas, no se encienden todas en las celebraciones. Se encienden dos en las ferias o memorias; cuatro en las fiestas; y seis en los domingos y en las solemnidades.

Cuando celebra el obispo diocesano deben de usarse siete velas, según lo indica la Instrucción General del Misal Romano y el Ceremonial de Obispos (IGMR 117, CE 125). La razón de esto es porque el número siete, en las Escrituras, simbolizan la perfección. Siete son los días de la semana, siete los diáconos para el servicio terrenal, siete los sacramentos, siete los dones del Espíritu y el Apocalipsis habla de siete lámparas ardiendo delante del trono. De esta forma, se usan siete velas para destacar la plenitud del sacerdocio de la que participa el obispo. Es un signo que expresa la preeminencia episcopal.

Hay que decir que sólo se usan las siete luces si el obispo que oficia es el obispo diocesano, es decir, el que tiene la jurisdicción en la diócesis. Si un obispo oficia fuera de su jurisdicción no se encienden las siete luces, al igual que no portan báculo.

Ahora, en las Misas de difuntos, aunque celebre el obispo diocesano, no se usan las siete velas sino únicamente seis, de acuerdo a una antigua tradición ya recogida en el Ceremonial de Obispos de 1886.

Por último, hay que señalar que es costumbre que las velas del altar sean de cera blanca o color crema. Antiguamente estaba prescrito usar velas blancas en las fiestas y solemnidades, y velas amarillas en las Misas de difuntos y en las de Adviento y Cuaresma.

No hay obligación de usar cera de abeja. Las velas eléctricas, además de ser estéticamente feas, no cumplen con el simbolismo de una vela natural: consumirse iluminando, como debemos hacer los católicos en nuestra vida. 

Altar mayor de san Pedro, Vaticano. Fuente: L'Osservatore Romano

El encendido de las velas

Las velas deben de encenderse antes de la Misa. No existe una rúbrica sobre cómo han de encenderse, pero la práctica tradicional es comenzar por el lado derecho del altar, alumbrando primero el que se encuentra más cerca del crucifijo y terminando por el más alejado. Después se procede del mismo modo en el lado izquierdo del altar.

De acuerdo a esta tradición, para apagar las velas se comienza en el lado derecho, empezando por el cirio más alejado de la cruz y terminando por el más próximo. Después se hace lo mismo del lado izquierdo.

 

Fuentes:

(Cf) Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant

https://es.wikipedia.org/wiki/Altar (30.5.2023)

https://liturgiapapal.org/index.php/manual-de-liturgia/ornato-iglesias/203-los-candeleros.html (30.5.2023)

https://esenciadelasvelas.com/significado-de-las-7-velas-en-el-altar/#:~:text=La%20tradici%C3%B3n%20de%20la%20Iglesia%20Cat%C3%B3lica,-Desde%20tiempos%20muy&text=Seg%C3%BAn%20esta%20normativa%2C%20el%20altar,ser%20blanca%20o%20de%20color. (30.5.2023)

Nota histórica:  https://unavocecba.wordpress.com/2009/10/28/la-iglesia-el-altar-y-el-sagrario/ (22.8.23)

 

 

lunes, 6 de noviembre de 2023

CURSO DE LITURGIA

 16. EL ALTAR (II). ACCESORIOS DEL ALTAR

El altar se recubre con un mantel y sobre él -o cerca-, debe haber un crucifijo y, al menos, dos candeleros.

Altar mayor de San Pedro Vaticano. Fuente: liturgiapapal.org

v EL MANTEL, que cubre el altar, como “mesa” festiva donde Jesús se nos ofrece como Cordero inmaculado para alimento del alma. En la tradición occidental, el mantel del altar es de color blanco y largo, llegando incluso hasta el suelo. Puede estar adorando con bordados que realcen la dignidad del altar.  

Está prescrito cubrir el altar al menos con un mantel “por reverencia a la celebración del memorial del Señor y al banquete en el que se distribuye el Cuerpo y la Sangre del Señor”. OGMR, 268. No se deja el altar sin mantel pues el altar desnudo es un signo distintivo del Viernes Santo. Por eso suele cubrirse con un cubremantel, para mantenerlo limpio en todo momento.

El mantel es distinto del “frontal de color”, con telas de buena calidad, que puede ponerse para realzar la dignidad del altar y no es obligatorio.

Fuente: liturgiapapal.org

v LA CRUZ DEL ALTAR. El crucifijo se coloca sobre el altar, pues cada Misa es Calvario donde participamos de la luz de Cristo.

El primer testimonio de la cruz sobre el altar es del griego Narsai (450). Puede ser una cruz de estilos muy variados, dentro de la dignidad del culto. Si está sobre el altar, no debe ocultar al celebrante. No es algo para la devoción personal del celebrante, sino un signo que anuncia, delante de la asamblea litúrgica, que la misma es el mismo sacrificio del Calvario.

Se pone una cruz y no una figura de Cristo resucitado, por ejemplo, porque la cruz recuerda el sentido sacrificial de la Eucaristía, que es renovación incruenta del sacrificio de la Cruz.

 


Fuente: Educaplay

v VASOS Y UTENSILIOS SAGRADOS. El templo es como el palacio de Dios; el sagrario su recámara y como su “sala de recepción”; el Cáliz, la patena, el Copón y la Custodia son a modo de vajilla sagrada de la mesa eucarística. Todos estos vasos y utensilios son sagrados.

El Cáliz y la patena se usan para la celebración del Santo Sacrificio de la Misa.

La Patena es un vaso sagrado que acompaña al Cáliz. Ordinariamente tiene la forma de un plato en el que se coloca la hostia grande que el sacerdote consagrará durante la Misa. Las hostias, tanto la que usará el sacerdote como las más pequeñas, se hacen de harina de trigo, blanca y limpia, sin levadura. A este tipo de pan se le llama “ázimo”.

El Cáliz es el más importante de los objetos litúrgicos; es la copa que, a semejanza de la que Jesús utilizó en la Última Cena, se usará para realizar el milagro de la conversión del vino en la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Por su gran dignidad, suele ser de metal noble (oro, plata, latón, etc.), siempre con la copa dorada en su interior. Por su belleza, es expresión de la majestad del sacrificio eucarístico. Mientras el Cáliz está en la credencia, se suele cubrir con un paño llamado “cubrecáliz”

El Copón y la Custodia sirven para conservar, trasladar o exponer el Santísimo Sacramento. 

El Copón reserva en el sagrario las Hostias consagradas. Es semejante a un Cáliz al que se ha añadido una tapa rematada con una cruz; suele cubrirse con un velo. 

La Custodia u Ostensorio se utiliza para mostrar la Hostia consagrada en los momentos de adoración (Exposición del Santísimo) y durante las procesiones eucarísticas.

Vaso subsidiario es la teca o cajita usada para llevar la comunión a los enfermos. 

También son objetos de culto las crismeras (los vasos para los Santos Óleos); las vinajeras (dos pequeñas jarritas en las que se pone el vino y el agua necesarios para la Misa; está indicado que “el vino para la celebración eucarística debe ser del fruto de la vid, es decir, vino natural y puro, sin mezcla de sustancias extrañas” (OGMR, 284). 

También lo son el vasito de abluciones; las bandejas; el acetre o calderillo, que contiene el agua bendita para las bendiciones y aspersiones, y que lleva dentro un hisopo. El incensario, con sus cuatro cadenas de un metro de longitud para que pueda balancearse de las que cuelga la naveta (recipiente que contiene el incienso). 

Y la campana o campanilla; hay diversas costumbres locales para su uso. En algunos lugares se tocan durante las elevaciones. Afirma Elliot: “si el sonido es agradable y los ayudantes ensayan para tocarla con reverencia y sensibilidad, la campanilla acentúa y realza los momentos solemnes de la acción sagrada”.

La bandeja para la comunión tiene por finalidad evitar que, por descuido, pueda caer alguna Forma Consagrada al suelo. Es necesaria cuando la Eucaristía se administra por intención, para evitar que puedan caer gotas de la Preciosa Sangre. Es una muestra de fe, delicadeza y amor con Nuestro Señor Sacramentado.


Fuente: Flor regalo Andújar

v LAS FLORES

Es una costumbre antiquísima adornar el altar con flores. Se habla de esto en la Tradición apostólica, san Jerónimo y san Agustín. Se usan flores naturales, según las costumbres locales. Se ponen con poeca frecuencia en Adviento, y nunca durante la Cuaresma, el día de los difuntos y en los funerales.

Las flores expresan la veneración que merece el altar y el carácter festivo de la celebración. En las grandes solemnidades es buena costumbre adornar la iglesia con más flores, velas y lámparas, de forma que enriquezcan las celebraciones sin distraer la atención sobre el altar y el desarrollo de la ceremonia.

Fuente: Marzo 2021. Pieza del mes. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro. Universidad de Navarra

v EL ATRIL DE ALTAR

Su uso no es obligatorio; tiene la finalidad de facilitar al sacerdote la lectura del Misal. Puede ser de madera o metal; incluso un cojín digno. El atril se quita del altar cuando no se celebra Misa y no se coloca hasta la preparación de las ofrendas.

v CANDELERO: es la luz de la presencia de Cristo.

Dedicaremos más detalle al uso de estos elementos.

Fuentes:

(Cf) Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant

La Santa Misa II. Vasos sagrados, objetos litúrgicos, ornamentos. Textos de José Miguel Cejas PPS; Publicado por Xènia Domingo (5.11.2023)

 

lunes, 30 de octubre de 2023

Rosario por la paz en Tierra Santa

 


 
Impresionante vídeo

Oración por los difuntos

SALMO 130

 Desde lo hondo a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz; 

estén tus oídos atentos 

a la voz de mi súplica. Si llevas cuenta de los delitos, 

Señor, ¿quién podrá resistir? Pero de ti procede el perdón, 

y así infundes respeto. Mi alma espera en el Señor, 

espera en su palabra; mi alma aguarda al Señor, 

más que el centinela la aurora. Aguarde Israel al Señor,  

como el centinela la aurora; 

porque del Señor viene la misericordia, 

la redención copiosa; y él redimirá a Israel

 de todos sus delitos.


 

Oración por un difunto

¡Oh Dios! Nuestro creador y redentor, con tu poder Cristo conquistó la muerte y volvió a ti glorioso. Que todos tus hijos que nos han precedido en la fe (especialmente N...) participen de su victoria y disfruten para siempre de la visión de tu gloria donde Cristo vive y reina contigo y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.

María, Madre de Dios, y Madre de misericordia, ruega por nosotros y por todos los que han muerto en el regazo del Señor. Amén.”

 

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 633


 Para consultar o Boletín parroquial "O Sineiro",

n. 633 podes descargalo PINCHANDO AQUÍ.

lunes, 23 de octubre de 2023

Cementerio de Ortoño

 

ACTUALIZACIÓN DA CUOTA MANTEMENTO DO

CEMITERIO PARROQUIAL DE ORTOÑO

ANO 2023



AVISO IMPORTANTE

A partir de este mes de outubro de 2023 pode facerse o pago da cuota de mantemento do cemiterio parroquial de Ortoño. Desde o ano 2010 -polo menos- esta era de 15 €. A día de hoxe esta cantidade resulta insuficiente para poder facer fronte a todos os gastos, por eso actualizouse a cuota anual por propiedade a 20 €.

Para facer o ingreso da cuota de mantemento (20€) do cemiterio parroquial de Ortoño pode utilizarse un de estos medios:

1º Abonar a cuota na sancristía.

2º Facer ingreso na conta bancaria da que é titular a parroquia de Ortoño en ABANCA nº ES52 2080 0317 7830 4001 1746

3º Facer o ingreso por Bizum ao nº 682 478 826

En calquera das formas é IMPRESCINDIBLE indicar

o número de panteón ou o nome do titular ou no caso das sepulturas decindo fila e número

Prazo: antes do 31 de decembro de 2023

É imprescindible estar ao día nas cuotas de mantemento para solicitar o uso de estas instalacións. En caso de que algún titular deba anos anteriores teña a bondade de abonalos indicando xunto co nome e número o ano que abona: por exemplo ano 2021, 15€; ano 2022, 15€…etc.

Manter axeitadamente o cemiterio

é cousa de todos os propietarios!

martes, 19 de septiembre de 2023

CURSO DE LITURGIA

16. EL ALTAR. BREVE DETALLE HISTÓRICO SOBRE LA EVOLUCIÓN DEL ALTAR CRISTIANO.

Desde la paz constantiniana (a partir del siglo IV) se construyeron altares de mayores dimensiones que los movibles, de forma rectangular y se situaron en medio del ábside o presbiterio de las basílicas; hasta el s. VII normalmente se situaban sobre algún sepulcro de mártir hasta el siglo VII y, a partir de entonces, sólo se guardaban algunas reliquias de mártires en pequeños estuches. En ocasiones se aprovechaban las mismas aras que pertenecieron a los gentiles, según lo demuestran algunos ejemplares que hoy existen.

Durante la Edad Media el altar continuó con las mismas formas (prismática, imitando un sepulcro, como mesa).



Altar capilla del Rosario,  iglesia de Santo Domingo, Tunja

Fuente: Henry Neiza Rodriguez. Álbum turístico de los monumentos nacionales de Boyacá (Colombia). Publicación de la gobernación de Boyacá - Fundación para la Conservación del Patrimonio Cultural "Funcores". Fotografía de Henry Neiza Rodríguez  

La liturgia católica permite celebrar Misas en cada una de las capillas de una iglesia, cada una con su propio altar, por lo que el principal recibe el nombre de altar mayor, que se sitúa en el ábside principal o cabecera y en posición aislada. Sin embargo, al adoptarse los retablos en la época románica y, sobre todo, al tomar éstos gran desarrollo en los siglos XIV y siguientes. En el s. XVI se modifica por la presencia permanente del sagrario sobre el altar, y por la incorporación de una grada entre el retablo y la mesa donde se colocaba la cruz y los candelabros, dejando de estar el altar accesible por todos los lados.

Hoy, la Instrucción General el Misal Romano indica que debe de construirse “el altar separado de la pared, de modo que se le pueda rodear fácilmente y la celebración se pueda realizar de cara al pueblo”. Lo que parece indicar es que debe de poderse celebrar la Misa “cara al pueblo”, pero no obliga a que así sea. Más bien, parece sugerir que la construcción del altar debe de permitir que se celebre “cara al pueblo” o “cara a Dios”.

Fuentes:

https://liturgiapapal.org/index.php/manual-de-liturgia/ornato-iglesias/198-el-altar.html (30.5.2023)

https://es.wikipedia.org/wiki/Altar (30.5.2023)

 

lunes, 18 de septiembre de 2023

CURSO DE LITURGIA

 

16. EL ALTAR (I)


Altar románico. Fuente: Palenciaturismo

El altar cristiano es elemento más importante en la iglesia y el más relevante del presbiterio. De la misma forma que el Santo sacrificio de la Misa es el centro y cima de la liturgia, así lo es el lugar donde se ofrece ese sacrificio: el altar. Así como la Eucaristía es el corazón del Cuerpo místico, el altar lo es de la iglesia material.

En este sentido, hay que recordar la definición de altar (del latín altare, de altus, "elevación") como la de una estructura consagrada al culto religioso, sobre el cual se hacen ofrendas o sacrificios. En algunas civilizaciones antiguas, para designar un altar de piedra, se utilizaba el término ara (plural, aras). La más conocida de ellas es el Ara Pacis de la Roma Imperial. 

Ya desde el antiguo Testamento se construían altares para los sacrificios a Yahvé; el cristianismo primitivo los adoptó para la celebración de la santa Misa; hasta el siglo III debieron utilizarse como altar mesas de madera más o menos trabajada (aunque no exclusivamente) que se podían desplazar para los oficios; llegado dicho siglo, si no antes y sin abandonar del todo los usos originales, se constituyeron los arcosolios o sepulcros de mártires insignes cuya tapa servía de mesa, que se situaba bajo un arco o bovedilla en un nicho decorado.

Es a partir del siglo IV cuando los altares empiezan a colocarse en el ábside del templo y en el s. VI se impone definitivamente la piedra, pues simboliza a Cristo como roca viva; esta sustitución obligó a la modificación de varios presbiterios en algunas basílicas. Hacia el siglo XII el altar permanece inamovible. El altar es el corazón del templo: representa a Cristo, es la mesa de su sacrificio y también, del banquete celestial para quienes caminamos hacia la eternidad; por eso se lo besa y se inciensa.

Conviene que en todas las iglesias exista un altar fijo y que sea de piedra natural, porque así se significa más claramente a Cristo, que es la “Piedra viva”, tradición que se remonta al menos hasta el siglo IV.

En ocasiones, la Misa puede celebrarse fuera de un lugar sagrado, pero nunca sin un altar o, al menos, una piedra que sirva como tal.


ALTAR PORTÁTIL
Fuente: PINTEREST (Pin on Portable Altars - Catholic)


Los altares móviles sólo se bendicen; los fijos, que se construyen unidos al suelo, se dedican por el obispo quien, en el momento de dedicarlos vierte el Crisma sobre ellos. Antes era obligatorio colocar dentro del altar la reliquia de un santo o mártir, pero ahora es potestativo. 

Durante la celebración eucarística, el centro del altar lo utiliza exclusivamente el presbítero (obispo o sacerdote), porque es ahí donde se realiza el memorial de Cristo, la Eucaristía; por eso nunca debe situarse ni el diácono, ni el acólito, ni el laico.

El altar es, simultáneamente, el ara donde se realiza sacramentalmente el único sacrificio de Cristo en la cruz, y la Mesa del Señor en torno a la cual se congrega el Pueblo de Dios para recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo. El altar es, pues, ara y mesa a la vez, centro de nuestra celebración, punto de referencia y principio de unidad, pues es el centro de toda la liturgia eucarística.


Fuentes: (Cf) Curso de Liturgia. (Cf) Pedro Sergio Antonio Donoso Beant

https://es.wikipedia.org/wiki/Altar (30.5.2023)

https://liturgiapapal.org/index.php/manual-de-liturgia/ornato-iglesias/198-el-altar.html#:~:text=Conviene%20que%20en%20todas%20las,es%20la%20%E2%80%9CPiedra%20viva%E2%80%9D. (15.9.2023)