martes, 26 de marzo de 2024

MARTES SANTO

 

Pedro niega a Jesús. Fuente: JW.ORG

"No cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces".

Pedro negó una vez y no lloró porque el Señor no le había mirado. Le negó una segunda vez, y tampoco lloró porque el Señor todavía no le había mirado. Le negó por tercera vez; Jesús le miró, y lloró amargamente. Míranos, Señor Jesús, para que sepamos llorar nuestro pecado. Eso nos demuestra que también la caída de los santos puede ser útil. Las negaciones de Pedro no me han perjudicado; al contrario, con su arrepentimiento, he salido ganando: he aprendido a preservarme de un entorno infiel…

Si llegáis a caer en alguna falta, el Señor, testigo presente de vuestra vida escondida, os mira para recordárosla y haceros confesar vuestro error. Cuando esto os suceda, haced como Pedro, que en otra parte repita tres veces: Señor, tú sabes que te amo. Como lo negó tres veces, tres veces lo confiesa; pero lo que negó durante la noche, lo confesó a pleno día. Todo esto se ha escrito para hacernos comprender que nadie puede envanecerse. Si Pedro cayó después de haber dicho: Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré, ¿Quién osará contar con sus propias fuerzas?... Enséñanos, Pedro, cuán útiles han sido tus lágrimas: te han servido, a ti que no habías sabido conducirte a ti mismo, para conducir a los demás.

San AMBROSIO

Nació en Tréveris (Alemania). De familia y educación romana, fue obispo de Milán; elocuente predicador y gran catequeta: convirtió y bautizó a san Agustín. Es doctor de la Iglesia (340-397)

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