lunes, 7 de mayo de 2018

Excursión Parroquial: 17 de maio


Xoves 17 de maio
Día das Letras Galegas
PARROQUIAS DE COVAS E ORTOÑO

Como é costume nesta xornada faremos a excursión parroquial para veciñanza de Covas e Ortoño. Este ano cúmprese o oitavo centenario da aparición da Virxe da Mercé, polo que aproveitaremos esta xornada para visitar un dos lugares de Galicia onde hai presencia de Pais Mercedarios e tamén por ser o mes de maio rezaremos nun dos santuarios marianos mais fermosos de Galicia. Para a veciñanza de Bertamiráns especialmente significativo:
 A PEREGRINA DE PONTEVEDRA.

Programa previsto:

9 horas: Saída de Ortoño e Covas con parada en Bertamiráns (taxis).
10 horas: Visita á fervenza de Barosa en Caldas de Reis.

11.15 horas: Visita ao Mosteiro de Poio.
13 horas: Misa e visita ao Santuario da Peregrina.

14.30 horas: Xantar nun coñecido restaurante da cidade de Pontevedra.
16 horas: Visita á cidade Pontevedra.
19 horas: regreso con chegada aprox. ás 20 horas.

As persoas interesadas poden inscribirse na sacristía de calquera das igrexas ata o día 15 de maio. Convén anotarse canto antes.
Prezo por persoa: 25 €, que serán abonados ao inscribirse. (Os nenos a metade)
Inclúe transporte, comida e entrada ao mosteiro de Poio.

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 443




Luns 7:   
·         19 h.: en Ortoño, polas Benditas Ánimas do Purgatorio, intención persoa devota.
·          20 h.: en Bertamiráns, por Isaura Fernández.
Martes 8: Virgen de Luján.
·         18 h.: en Covas, por Jesús Nieto Miramontes, Alfredo Barreiro, int. de Carmen Barreiro.
·         19 h.: en Ortoño, por Concepción Veiga Arca, Mercedes Martínez Bustelo e Concepción Naveiro Capeáns.
·         20 h.: en Bertamiráns, á Virxe Peregrina.
Mércores 9:  
·         19 h.: en Ortoño, por Perfecto Manteiga Barros e defuntos da familia.   
·         20 h.: en Bertamiráns, ao Sagrado Corazón de Xesús, San Xosé e San Antonio en acción de gracias.
Xoves 10: San Xoán de Ávila.  
·         19 h.: en Ortoño, por Carmen Pazos Angueira.
·         20 h.: en Bertamiráns, por Adolfina Benítez.  
Venres 11: San Anastasio.  
·         19 h.: en Ortoño, por Dolores Castro e Manuel Vilas.
·         20 h.: en Bertamiráns, por Josefa e Andrés Tembra, María Capeáns e Ramón Martínez.
Sábado 12:
·         13 h.: en Ortoño, Voda.
·         18.15 h.: en Bertamiráns, CATEQUESE.
·         19 h.: en Bertamiráns, por Juan López Pino, Amalia Souto Nimo, Dolores Puga e defuntos da familia, Venancio Aniceto Pedrosa e defuntos da familia. Á Virxe dos Milagres e a San Ramón.
·         20 h.: en Ortoño, por José Manuel Zarauza Vázquez, Daniel Abilio Rodríguez García, Marita Castro López e os seus pais Coralia e Dámaso; Antonia Mira Moscoso e esposo, José Lago Esperante, Isaura Fernández, á Virxe de Fátima, á Virxe das Dores e a San Antonio.
·         21 h.: en Covas, Rosario e procesión con antorchas na honra da Virxe de Fátima.
·         10 h.: en Covas, Misa Solemne á Virxe de Fátima.
·         11 h.: en Bertamiráns, por Luz Álvarez Túñez, cofrade defunta da Peregrina..
·         11.30 h.: en Ortoño, CATEQUESE.
·         12.15 h.: en Ortoño, por José Vázquez Otero.

7 de mayo



María fue muy generosa diciéndole a Dios que Sí.

Lee el pasaje de la Anunciación en el Evangelio y medítalo. O bien aquí abajo:

Evangelio según san Lucas 1,26-38: Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». 

María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.

domingo, 6 de mayo de 2018

6 de mayo




Comparte el regalo que es tener a María como Madre.
¡Échale imaginación!  

sábado, 5 de mayo de 2018

5 de mayo

Virgen de la Merced en la iglesia parroquial de Ames

A la Virgen también le gusta que digan piropos. Dile a María muchas veces lo guapa que está hoy.  

viernes, 4 de mayo de 2018

Ollo ao horario, hoxe 4 de maio

Na edición impresa do Boletín Parroquial "O Sineiro" hai un erro na misa desta tarde en Lapido. O horario correcto é o seguinte:

Venres 4: San Xosé María Rubio.
·         19 h.: en Lapido, á Virxe da Mercé (mensual).
·         20 h.: en Bertamiráns, por  Ramón Quintela, Paula Fernández, Pablo del Saz e Antonio del Saz.

Prégase disculpen as molestias que o horario errado poida orixinar. 

4 de mayo


María es Hija de Dios Padre,
Madre de Dios Hijo,
Esposa de Dios Espíritu Santo.
Párate 5 minutos y medítalo. 

jueves, 3 de mayo de 2018

3 de mayo


Obras son amores y no buenas razones…
Estudia y trabaja lo mejor que puedas y ofréceselo a la Virgen.

martes, 1 de mayo de 2018

1 de mayo


Hoy es fiesta, tenemos más tiempo. ¿Por qué no te acercas a verla a algún Santuario  o a alguna iglesia??


Mirar a María en mayo


Mirar a María en mayo

Papa: "El Cielo es un encuentro con Jesús"

Que le des todo el cariño del que seas capaz


Ocurrió durante un mes de voluntariado en las vacaciones de verano.
Cuando llegamos a Nairobi (Kenia), nos preguntábamos cómo nosotros, inexpertos universitarios, podríamos ayudar en aquella África sucia, polvorienta y calurosa. Quizá arreglando tejados, pero no teníamos experiencia en construcción. Quizá pintando un colegio, pero no sabíamos de pintura. Lo que sí teníamos claro era nuestra intención de darnos totalmente a los demás. Sin embargo, recibiríamos mucho más de lo que logramos dar: tuvimos la suerte de entrar en contacto con el Tercer Mundo a través de un asilo de las Hermanas Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa en Nairobi para niños moribundos.
Todos entramos en aquella casucha, un tugurio sin muebles, con poca luz. Contrastaban las hamacas llenas de niños enfermos y lloriqueando con los limpísimos trajes azules de las Misioneras de la Caridad, que rebosaban alegría.
Yo me quedé bloqueado, en mitad de la habitación. Nunca había visto nada así. Mis compañeros universitarios se dispersaron por las estancias, siguiendo a distintas monjas, que requerían su asistencia.
Una hermana me preguntó en inglés:
–¿Has venido a mirar o quieres ayudar?
Sorprendido por tan directa pregunta, y en estado de estupor, balbuceé:
–A ayudar…




–¿Ves a ese niño de allí, el del fondo, que llora? (En efecto, lloraba desconsoladamente, pero sin fuerza.)
–Sí, ese –le dije señalándolo.
–Bien: cógelo con cuidado y tráelo. Lo bautizamos ayer.
Lo noté con una fiebre altísima. El niño tendría un par de años.
–Ahora cógelo y dale todo el amor que puedas…
–No entiendo… –me excusé.
–Que le des todo el cariño del que seas capaz, a tu manera –me dijo. Y me dejó con el niño.
Le canté. Lo besé. Lo arrullé…
Dejó de llorar. Me sonrió. Se durmió.
Al cabo de un rato busqué, llorando, a la hermana:
–¡Hermana, no respira…!
La Misionera de la Caridad certificó su muerte:
–Ha muerto en tus brazos… Y tú le has adelantado quince minutos, con tu cariño, el amor que Dios le va a dar por toda la eternidad.
Entonces entendí tantas cosas: el cielo, el amor de mis padres, el amor de Jesús, los detalles de afecto de mis amigos…
Mi viaje a Kenia supuso un antes y un después en mi vida. Ahora sé que todos tenemos kenias a nuestro alrededor para dar amor cada día.
Joven anónimo

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 442-B


Luns 30 de abril: San Pío V.
·         18 h: en Covas, por Carmen Barreiro.
·         19 h.: en Ortoño, por Pepa Fernández Angueira.
·         20 h.: en Bertamiráns, por Manuel García.  
Martes 1: San Xosé, obreiro.
·         Non hai Misa hoxe.
Mércores 2: San Atanasio.
·         19 h.: en Ortoño, San Xudas Tadeo.
·         20 h.: en Bertamiráns, intención libre.
Xoves 3: San Felipe e Santiago o menor.  
·         19 h.: en Lapido, á Virxe da Mercé, int. de Florinda Martínez Rial.
·         20 h.: en Bertamiráns, por Diositodo.
Venres 4: San Xosé María Rubio.
·         19 h.: en Lapido, á Virxe da Mercé (mensual).
·         20 h.: en Bertamiráns, por  Ramón Quintela, Paula Fernández, Pablo del Saz e Antonio del Saz.
Sábado 5: 
·         18.15 h.: en Bertamiráns, CATEQUESE.
·         19 h.: en Bertamiráns, por María Nieto Veiga, Josefa Liñares Capeáns, Elías Fernández Blanco, Ramón Prendes, José Sande, Juan López Pino.
·         20 h.: en Lapido, Festa de San Pedro Nolasco. Por Manuel Rodríguez González, Manuel Furelos e familia, por Carmen Antelo e fillos.
Domingo 6: VI de Pascua.
·         10 h.: en Covas, por Juan Lemos Nieto, Ramón Otero Brea, Luis Cabarcos Martínez, Teresa Rey Trenco e Gervasio Marcos Ferreira, polos defuntos de Concepción Traba Mosteiro e José Gómez Rúa, Dolores Carballal, esposo e neto.
·         11 h.: en Bertamiráns, por todos os cofrades defuntos da Peregrina.
·         11.30 h.: en Ortoño, CATEQUESE.
·         12.15 h.: en Ortoño, por Manuela García Sebe; María Teresa Reinoso Mariño, por todas as nais defuntas.

domingo, 15 de abril de 2018

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 441-B






Luns 16 de abril:    
·         19 h.: en Ortoño, por Dolores Castro Chaves e o seu esposo Manuel Vilas.
·         20 h.: en Bertamiráns, por José Ramón, Flora, Carmen e Domingos.
Martes 17:
·         19 h.: en Ortoño, por Raúl Canda Martínez.
·         20 h.: en Bertamiráns, polos defuntos da familia Berridi Puertas.
Mércores 18:
·         19 h.: en Ortoño, por Marisa Freire e os seus pais Herminio e María.
·         19.45 h.: en Bertamiráns, por Carmen e Manuel Gato Lago. (atención cambio horario).
·         20.15 h.: en Bertamiráns, reunión-charla para Pais-Nais e Catequistas.
Xoves 19:
·         19 h.: en Ortoño, por Venancio Fernández e Esperanza Arufe.
·         20 h.: en Bertamiráns, por Benigna e Amelia González Patiño.  
Venres 20:
·         18 h.: en Lapido, á Virxe da Mercé (mensual).
·         19 h.: en Ortoño, por Perfecto Manteiga e defuntos da familia.
·         20 h.: en Bertamiráns, por  Manuel García e Jesusa Fumega.  
Sábado 21: 
·         18.15 h.: en Bertamiráns, CATEQUESE.
·         19 h.: en Bertamiráns, pola Parroquia.
·         20 h.: en Ortoño, por Marita Castro López e os seus pais Coralia e Dámaso; Daniel Abilio Rodríguez García; Mercedes Paz Castro; Manuel Ónega LLanes e José Víctor Ónega Carrera.
Domingo 22: IV de Pascua.
·         10 h.: en Covas, por Manuel Mourelle e Carmen Framil.
·         11 h.: en Bertamiráns, por todos os cofrades defuntos da Peregrina.
·         11.30 h.: en Ortoño, CATEQUESE.
·         12.15 h.: en Ortoño, por Manuel Tembra Martínez.

REUNIÓN DE PAIS-NAIS E CATEQUISTAS O MÉRCORES 18 DE ABRIL ÁS 20.15 HORAS NA CAPELA DA PEREGRINA

sábado, 14 de abril de 2018

¿Pudieron haber robado el cuerpo de Jesús?


¿Pudieron haber robado el cuerpo de Jesús?
Aquellos que se sienten incómodos ante la afirmación de que Jesús ha resucitado y encuentran vacío el sepulcro en donde había sido depositado, lo primero que se les ocurre pensar y decir es que alguien había robado su cuerpo (cfr. Mt 28,11-15).
La losa encontrada en Nazaret con un rescripto imperial donde se recuerda que es necesario respetar la inviolabilidad de los sepulcros testimonia que hubo un gran revuelo en Jerusalén motivado por la desaparición del cadáver de alguien procedente de Nazaret en torno al año 30.
No obstante, el hecho mismo de encontrar el sepulcro vacío no impediría pensar que el cuerpo había sido robado. Pese a todo, causó tal impacto en las santas mujeres y en los discípulos de Jesús que se acercaron al sepulcro, que incluso antes de haber visto a Jesús vivo de nuevo, fue el primer paso para el reconocimiento de que había resucitado.
En el evangelio de San Juan hay un relato preciso de cómo encontraron todo. Narra que en cuanto Pedro y Juan oyeron lo que María les contaba, salió Pedro con el otro discípulo y fueron al sepulcro: «Los dos corrían juntos, pero el otro discí­pulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio allí los lienzos aplanados, pero no entró. Llegó tras él Simón Pedro, en­tró en el sepulcro y vio los lienzos aplanados, y el sudario que había sido puesto en su cabeza, no caído junto a los lienzos, sino aparte, todavía enrollado, en el mismo sitio de antes. Entonces, entró también el otro discípulo que había llegado antes al sepulcro, vio y creyó» (Jn 20, 3-8).
Las palabras que utiliza el evangelista para describir lo que Pedro y él vieron en el sepulcro vacío expresan con vivo realismo la impresión que les causó lo que pudieron contemplar. De entrada, la sorpresa de encontrar allí los lienzos. Si alguien hubiera entrado para hacer desaparecer el cadáver, ¿se habría entretenido en quitarle los lienzos para llevarse sólo el cuerpo? No parece lógico. Pero es que, además, el sudario estaba «todavía enrollado», como lo había estado el viernes por la tarde alrededor de la cabeza de Jesús. Los lienzos permanecían como habían sido colocados envolviendo al cuerpo de Jesús, pero ahora no envolvían nada y por eso estaban «aplanados», huecos, como si el cuerpo de Jesús se hubiera esfumado y hubiera salido sin desenvolverlos, pasando a través de ellos. Y todavía hay más datos sorprendentes en la descripción de lo que vieron. Cuando se amortajaba el cadáver, primero se enrollaba el sudario a la cabeza, y después, todo el cuerpo y también la cabeza se envolvían en los lienzos. El relato de Juan especifica que en el sepulcro el sudario permanecía «en el mismo sitio de antes», esto es, conservando la misma disposición que había tenido cuando estaba allí el cuerpo de Jesús.
La descripción del evangelio señala con extraordinaria precisión lo que contemplaron atónitos los dos Apóstoles. Era humanamente inexplicable la ausencia del cuerpo del Jesús. Era físicamente imposible que alguien lo hubiera robado, ya que para sacarlo de la mortaja, habría tenido que desenvolver los lienzos y el sudario, y éstos habrían quedado allí sueltos. Pero ellos tenían ante sus ojos los lienzos y el sudario tal y como estaban cuando habían dejado allí el cuerpo del Maestro, en la tarde del viernes. La única diferencia es que el cuerpo de Jesús ya no estaba. Todo lo demás permanecía en su lugar.
Hasta tal punto fueron significativos los restos que encontra­ron en el sepulcro vacío, que les hicieron intuir de algún modo la resurrección del Señor, pues «vieron y creyeron».
Bibliografía
M. Balagué, «La prueba de la Resurrección (Jn 20,6-7)»: Estudios Bíblicos25 (1966) 169-192;
Francisco Varo, Rabí Jesús de Nazaret (B.A.C., Madrid, 2005) 197-201.

¿Cómo se explica la resurrección de Jesús?


¿Cómo se explica la resurrección de Jesús?
La resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas. Los Apóstoles dieron testimonio de lo que habían visto y oído. Hacia el año 57 San Pablo escribe a los Corintios: «Porque os transmití en primer lugar lo mismo que yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; y que se apareció a Cefas, y después a los doce» (1 Co 15,3-5).

Cuando, actualmente, uno se acerca a esos hechos para buscar lo más objetivamente posible la verdad de lo que sucedió, puede surgir una pregunta: ¿de dónde procede la afirmación de que Jesús ha resucitado? ¿Es una manipulación de la realidad que ha tenido un eco extraordinario en la historia humana, o es un hecho real que sigue resultando tan sorprendente e inesperable ahora como resultaba entonces para sus aturdidos discípulos?
A esas cuestiones sólo es posible buscar una solución razonable investigando cuáles podían ser las creencias de aquellos hombres sobre la vida después de la muerte, para valorar si la idea de una resurrección como la que narraban es una ocurrencia lógica en sus esquemas mentales.
De entrada, en el mundo griego hay referencias a una vida tras la muerte, pero con unas características singulares. El Hades, motivo recurrente ya desde los poemas homéricos, es el domicilio de la muerte, un mundo de sombras que es como un vago recuerdo de la morada de los vivientes. Pero Homero jamás imaginó que en la realidad fuese posible un regreso desde el Hades. Platón, desde una perspectiva diversa había especulado acerca de la reencarnación, pero no pensó como algo real en una revitalización del propio cuerpo, una vez muerto. Es decir, aunque se hablaba a veces de vida tras la muerte, nunca venía a la mente la idea de resurrección, es decir, de un regreso a la vida corporal en el mundo presente por parte de individuo alguno.
En el judaísmo la situación es en parte distinta y en parte común. El sheoldel que habla el Antiguo Testamento y otros textos judíos antiguos no es muy distinto del Hades homérico. Allí la gente está como dormida. Pero, a diferencia de la concepción griega, hay puertas abiertas a la esperanza. El Señor es el único Dios, tanto de los vivos como de los muertos, con poder tanto en el mundo de arriba como en el sheol. Es posible un triunfo sobre la muerte. En la tradición judía, aunque se manifiestan unas creencias en cierta resurrección, al menos por parte de algunos. También se espera la llegada del Mesías, pero ambos acontecimientos no aparecen ligados. Para cualquier judío contemporáneo de Jesús se trata, al menos de entrada, de dos cuestiones teológicas que se mueven en ámbitos muy diversos. Se confía en que el Mesías derrotará a los enemigos del Señor, restablecerá en todo su esplendor y pureza el culto del templo, establecerá el dominio del Señor sobre el mundo, pero nunca se piensa que resucitará después de su muerte: es algo que no pasaba de ordinario por la imaginación de un judío piadoso e instruido.
Robar su cuerpo e inventar el bulo de que había resucitado con ese cuerpo, como argumento para mostrar que era el Mesías, resulta impensable. En el día de Pentecostés, según refieren los Hechos de los Apóstoles, Pedro afirma que «Dios lo resucitó rompiendo las ataduras de la muerte», y en consecuencia concluye: «Sepa con seguridad toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús, a quien vosotros crucificasteis» (Hch 2,36).
La explicación de tales afirmaciones es que los Apóstoles habían contemplado algo que jamás habrían imaginado y que, a pesar de su perplejidad y de las burlas que con razón suponían que iba a suscitar, se veían en el deber de testimoniar.
Bibliografía
N. Tom Wright, «Jesus’ Resurrection and Christian Origins»: Gregorianum83,4 (2002) 615-635;
Francisco Varo, Rabí Jesús de Nazaret (B.A.C., Madrid, 2005) 202-204.