sábado, 19 de marzo de 2022

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor

 

Imagen: San José; custodio de dos corazones (BalmesLibreria.com)

        ¡Cuánto fue fiel este gran santo! No hay palabras para explicar su perfección; porque además de ser esta tan grande, ¿en qué pobreza, en qué abatimiento no vivió todos los días de su vida? Pobreza y abatimiento, bajo de los cuales tuvo escondidas y cubiertas sus grandes virtudes y dignidades. Verdaderamente yo no dudo de que los ángeles, absortos de admiración, no viniesen en hermosas tropas a considerar y admirar su humildad cuando tenía al divino Niño en su pobre tienda, donde ejercía su oficio para sustentar al Hijo y a la Madre que le estaban encomendados.

        No hay duda alguna de que san José fue más valiente que David y que tuvo más sabiduría que Salomón; no obstante, viéndole reducido al ejercicio de carpintero, ¿quién hubiera juzgado esto, si no fuera alumbrado con la luz celestial? Tan ocultos tenía los dones singulares de que Dios le había hecho merced. Pero ¿qué sabiduría no tuvo, pues Dios le encomendó el cuidado de su Hijo?... Mirad cómo el ángel le dice que conviene que vaya a Egipto y va: mándale que vuelva y vuelve. Quiere Dios que sea siempre pobre, que es una de las pruebas más fuertes que con nosotros puede hacer, y a ello se sujeta amorosamente, y no por algún tiempo, sino por toda su vida. 

SAN FRANCISCO DE SALES
Obispo de Ginebra, fecundo autor espiritual y doctor de la Iglesia
Patrono de los periodistas (1567-1622)


Imagen: NorfiPC

No hay comentarios: