lunes, 17 de octubre de 2016

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 394


 

Intencións das Misas

Luns 17: San Ignacio de Antioquía.  

·         19 h.: en Ortoño, polas intencións de Encarna Iglesias Viqueira.   

·         20 h.: en Bertamiráns, por Vicente Castro Chaves.

Martes 18: San Lucas, evanxelista.  

·         18 h.: en Covas, por Concepción Vilouta e os seu esposo Rosalino González.

·         19 h.: en Ortoño, por Jeremías Freire Albardonedo.

·          20 h.: en Bertamiráns, por Donato Álvarez e os seus fillos Librado e Crispo e os defuntos da familia de Delfín e Merlita.

Mércores 19:   

·         19 h.: en Ortoño, por Consuelo Framil Carbia.

·         20 h.: en Bertamiráns, por Sara Ceinos.

Xoves 20:  

·         19 h.: en Ortoño, por José Pardo Mourelle.

·         20 h.: en Bertamiráns, por Aurora Álvarez, Maximina Álvarez e Chefina García.

Venres 21:   

·         19 h.: en Ortoño, por Consuelo Fernández Paz e defuntos da familia.

·         20 h.: en Bertamiráns, por Antonio Vázquez Duarte.

Sábado 22:

·         12 h.: en Ortoño, 1º Aniversario de José Fernández Barreiro.

·         18 h.: en Bertamiráns, CATEQUESE.

·          19 h.: en Bertamiráns, pola Parroquia.  

·          20 h.: en Ortoño, a San Antonio, int. persoa devota; por Arturo Fernández Antelo.

Domingo 23: XXX do Tempo Ordinario. 

 

Domingo Mundial das Misións-DOMUND

·         10 h.: en Covas, por Carmen Framil López e Carmen Abelleira Patrón; por José Julio Pena Carballlal e os seus avós Ramón e Dolores; a San Antonio e á Virxe dos Milagros.

·         11 h.: en Bertamiráns, por todos os cofrades defuntos da Peregrina.

·         11.30 h.: en Ortoño, CATEQUESE.

·         12.15 h.: en Ortoño, por Javier González Romarís e defuntos da familia.

jueves, 13 de octubre de 2016

Desaparecido


Piden que se le dé la mayor difusión posible a esta noticia de la desaparición de Isaac Otero de la Fuente 

Hoy misa en la Capilla de la Merced

 

Hoy, jueves 13 de octubre a las 19 horas misa en la Capilla de la Merced en Lapido. 

miércoles, 12 de octubre de 2016

Colores litúrgicos


Continúo respondiendo a Miguel.


Los colores litúrgicos son los colores específicos que utiliza el sacerdote durante la celebración de la Santa Misa.




Sirven para diferenciar los tiempos determinados del año litúrgico, destacar una fiesta o feria dada del calendario o una ocasión especial.

Suelen usarse cinco colores: blanco, rojo, verde, morado y negro, cada uno tiene un significado propio, a los que hay que añadir el rosa y el azul, para determinadas ocasiones.

Blanco: este color representa a Dios. Simboliza la alegría, pureza, tiempo de júbilo y la paz. Se usa durante el Tiempo de Pascua y el de Navidad. Se emplea también en las solemnidades del Señor Jesucristo no relacionadas con la Pasión (Sagrado Corazón de Jesús, Ascensión, Cristo Rey), en las fiestas y solemnidades en que se celebra a María, a santos que no murieron mártires (por ejemplo, San José, San Juan, apóstol y evangelista), a santos y arcángeles, y la Natividad de San Juan Bautista nuestro patrono.

Morado: simboliza la preparación espiritual y penitencia. Se usa en Adviento y Cuaresma, tiempos de preparación para la Navidad y la Pascua respectivamente. También se usa en la administración del sacramento de la penitencia y en general en todo tipo de actos penitenciales. Se usa también en los entierros y aniversarios.

Verde: Simboliza la virtud de la esperanza. Se utiliza durante el Tiempo Ordinario, después de Navidad hasta Cuaresma y después del tiempo de Pascua hasta el Adviento, en los domingos y en aquellos días que no exigen otro color. Es tiempo de esperanza por la venida del Mesías y por la Resurrección salvadora respectivamente.

Rojo: Simboliza la sangre y la fuerza del Espíritu Santo. Se refiere a la virtud del amor a Dios. Se usa principalmente en las fiestas de la Pasión del Señor (Domingo de Ramos y Viernes Santo). También en fiestas del Espíritu Santo (Domingo de Pentecostés), en las fiestas de los santos mártires, en la administración del sacramento de la Confirmación y en las liturgias y en las liturgias dedicadas a los instrumentos de la Pasión. Es también y esto ya es para nota saberlo el que se usa en el entierro del Papa.

Rosa: Simboliza una relajación del rigor penitencial. Se utiliza en la misa del domingo Gaudete (tercer domingo de Adviento) para indicar la cercanía de la Navidad y el domingo Laetare (el cuarto de Cuaresma) por la cercanía de la Pascua.

Negro: Simboliza el luto y el sufragio por los difuntos, puede usarse en las celebraciones de los entierros y aniversarios, así como en la festividad del 2 de noviembre, los fieles difuntos.

Azul: En España y en los países hispanos tienen el privilegio de usar el color azul, que simboliza la pureza y la virginidad. Se usa exclusivamente en la fiesta de la Inmaculada Concepción.

Objetos litúrgicos


El domingo pasado, Miguel -8 años- me preguntó el nombre de algunas cosas de la que habitualmente usamos en Misa. Le prometí una explicación un poco más larga aquí.




Para poder celebrar la Eucaristía se necesitan algunos objetos litúrgicos:

Cáliz: Vaso consagrado para contener el vino, que a partir de la consagración se convertirá en la Sangre de Jesús.

Patena: plato donde se colocan las hostias que el sacerdote consagrará durante la misa.

Corporal: pequeño lienzo blanco que se coloca encima del mantel del altar, sobre él se colocan el cáliz y la patena y se realiza la consagración.

Vinajeras: dos recipientes que contienen el vino y el agua para usar en ofertorio.

Palia: un pequeño paño cuadrado y blanco con el que se cubre el cáliz.

Copón: copa grande con tapa, destinada a la conservación de las hostias consagradas.

Purificador: se utiliza para purificar (limpiar) los recipientes después de la comunión.

Velas: habitualmente se usan dos, y representan la presencia de Jesús resucitado que es nuestra luz.

Lavabo: se utiliza para que el sacerdote pueda lavarse las manos antes de la consagración.

Manutergio: es un pequeño paño que se utiliza a modo de toalla para que el sacerdote se seque las manos.

Libros litúrgicos: el libro que se coloca sobre el altar es el misal, que contiene las oraciones propias de la misa, pero también están el leccionario, que se coloca sobre el ambón y contiene las lecturas de la palabra de Dios que se proclaman en la misa; el libro de la sede, que es como el misal pero sólo con las oraciones iniciales, las intenciones y las oraciones finales.

Virgen del Pilar

sábado, 8 de octubre de 2016

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 393


 

Intencións das Misas

Luns 10: Santo Tomé de Villanueva. 

·         19 h.: en Ortoño, por Lino Barbeito Vilas e defuntos da familia.

·         20 h.: en Bertamiráns, á Virxe nas advocacións de Peregrina e de Fátima, intención de Josefa Díaz.

Martes 11:

·         18 h.: en Covas, por Juan Lemos Nieto.

·         19 h.: en Ortoño, por Mercedes Martínez Bustelo, Concepción Veiga Arca e Concepción Naveiro Capeáns.

·          20 h.: en Bertamiráns, por Ramón Serramito Rojido e os seus pais.   

Mércores 12: Nosa Señora do Pilar.

·         18 h.: en Covas, por Consuelo Barcia e Jesús Doval.

·         19 h.: en Ortoño, por Perfecto Manteiga Barros.

·         20 h.: en Bertamiráns, a Santa Minia.  

Xoves 13:

·         19 h.: en Lapido, á Virxe da Mercé; int. de Mercedes Mariño.

·         20 h.: en Bertamiráns, ao Sagrado Corazón de Xesús e a San Antón.  

Venres 14:

·         18 h.: en Ortoño, 1º Aniversario de Josefina García Fernández (Chefina).  

·         19 h.: en Ortoño, por Lucrecia Iglesias.

·         20 h.: en Bertamiráns, non hai misa hoxe.  

 

Sábado 15: Santa Tareixa de Xesús.

·         18 h.: en Bertamiráns, CATEQUESE.

·         19 h.: en Bertamiráns, por Sabina Pilar Herranz.  

·          20 h.: en Ortoño, por Manuel Rodríguez González; Marita Castro López e os seus pais Coralia e Dámaso; Adolfo Arufe Pensado (4º aniversario); Delmira Abet Abeledo y Manuel Mata Carril; José Fernández Vidal; María Balebona Domínguez, esposo e filla; Manuel Novegil López (6 meses).

Domingo 16: XXIX do Tempo Ordinario.

·         10 h.: en Covas, por José Julio Pena Carballal e os seus avós Ramón e Dolores; a Santa Minia.  

·         11 h.: en Bertamiráns, por Hermosinda Bardanca Cancela, cofrade defunta da Peregrina.

·         11.30 h.: en Ortoño, CATEQUESE.

·         12.15 h.: en Ortoño, por Carmen Capeáns Martínez, esposo e fillos.

·         13.15 h.: en Ortoño, Voda.  

DOMUND 2016


 
Un niño habla con su abuela sobre el sentido de la creación. Pronto surge un interrogante que, seguramente tú también te habrás planteado alguna vez. ¿Por qué Dios no hace nada por los que sufren?
Recuerdo de la misa con el padre Daniel Villaverde -misionero en Kenia-
con los niños de la Catequesis en Ortoño

viernes, 7 de octubre de 2016

Virgen del Rosario



Cantemos, Señora,
Tu dulce regalo,
guirnaldas de lirios
del jardín de Dios.

Cantemos, Señora,
Tu dulce regalo,
guirnaldas de lirios
del jardín de Dios.


Virgen del Rosario,
Reina de los mares,
y las tierras todas
que ilumina el sol.

Oración de amores,
cadena de flores,
con que al mundo
ciñes a Tu corazón.
Salterio de rosas,
que un ángel cantara,
ése es Tu Rosario,
perfume de Amor.

Virgen del Rosario,
Reina de los mares,
y las tierras todas
que ilumina el sol.


Jacques Hamel, un mártir de este año

Mi amigo D. Enrique le ha escrito un E-mail a Jacques Hamel el sacerdote asesinado al norte de Francia el pasado 26 de julio por terroristas islámicos. Me gusta y me atrevo a compartirlo aquí sin su permiso.
 
 

Querido Jacques, aún conservo en el cajón de mi escritorio el periódico del 27 de julio, que dio la noticia de tu muerte. Tu fotografía ocupa por completo la portada. Llevas los ornamentos litúrgicos para la celebración de la Eucaristía: el alba, la estola, la casulla. Tu rostro, sereno y cercano, invita a confiar en ti. Eras un anciano de 89 años que no se resignaba a abandonar la tarea para la que Dios le había llamado.
—Los sacerdotes no se jubilan —respondiste en cierta ocasión—. Por eso, cuando te relevaron de tu de tu cargo pastoral por exigencias de la edad, seguiste colaborando con un nuevo párroco y sustituyéndolo siempre que fue necesario.
El día de tu martirio te levantaste temprano para abrir las puertas de la iglesia. El titular de la parroquia estaba ausente y te tocó decir la Santa Misa. Se celebraba la memoria de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y patronos de los abuelos. Quizá pensaste que tú también eras una especie de abuelo; era tu día y tenías derecho a festejarlo.
Poco antes de las diez te revestiste para renovar sobre el altar el Sacrificio de la Cruz. Al ponerte el alba tal vez recitaste la antigua oración que se recomienda a los sacerdotes para ese momento:
Dealba me, Domine, et munda cor meum…, "purifícame, Señor, y limpia mi corazón, para que, lavado por la Sangre del Cordero, pueda gozar de las delicias eternas".
Los mismos gestos de siempre, quizá cada día más pausados. Aún no sabías que "la Sangre del Cordero"—de Cristo Redentor—  se derramaría con la tuya en el presbiterio de la iglesia y que aquellas vestiduras blancas iban a ser tu mortaja.
Un conocido columnista escribió hace años que los mártires siempre lo son "por casualidad" ya que ninguno busca voluntariamente ese final para su vida. Tenía razón; pero también se equivocaba cuando añadió que, en realidad, todos los santos alcanzan la santidad sin pretenderlo. Los santos deben ser humildes —afirmaba— y proponerse una meta tan alta implicaría un grado de soberbia incompatible con la propia santidad.
El autor de aquel artículo seguramente pensaba que la santidad es una suerte de "culturismo espiritual" como la de esos presuntos atletas que se pasan la vida en el gimnasio hasta lograr un cuerpo pluscuamperfecto y unos músculos lustrosos para exhibirse ante el espejo.
Tú sabes muy bien, querido Jacques, que la santidad es algo bien distinto. San Josemaría Escrivá lo expresaba así en un punto de Camino: "Jesús, que sea yo el último en todo... y el primero en el Amor".
Los santos son eso: almas enamoradas de Dios. Y en esta olimpiada en busca del amor más grande ninguno se conforma con la medalla de plata. También luchan por crecer en virtudes y por combatir sus defectos, pero cuanto más cerca están de Dios, más pequeños se ven y más necesitados de su misericordia. Y es que, como escribió Benedicto XVI, la santidad consiste en hacerse amigo de Dios y dejar que Él obre en el alma.
Eso es lo que tú buscabas desde aquel 30 de junio de 1958 en que recibiste la ordenación sacerdotal; casi sesenta años "desviviéndote", para vivir otra vida, la de Cristo, presente en cada una de las personas que acudían a ti: jóvenes y viejos; católicos y no católicos; cristianos y musulmanes…
Luchabas por "desvivirte" gota a gota, minuto a minuto, hasta el final de tus días, porque del amor uno nunca se jubila. Era tu deseo, y  Dios te lo ha premiado con la medalla de oro del martirio. ¡Enhorabuena! Ya puedes hacer tuyas las palabras que escribió San Pablo a Timoteo, su mejor discípulo, antes de ser ejecutado:
—"He peleado un buen combate, he terminado la carrera, he sido fiel. Sólo me espera la corona del triunfo que Dios me otorgará como justo juez."

La exhortación "Amoris laetitia"


El 19 de marzo del año 2016, dentro del año Jubilar de la Misericordia y en el cuarto año del Pontificado del Papa Francisco, nos ha regalado la Exhortación Apostólica Postsinodal «Amoris Laetitia» (La alegría del amor). Está dedicada, según el mismo Papa ha deseado indicar, a los obispos, a los presbíteros y diáconos, a las personas consagradas, a los esposos cristianos y a todos los fieles laicos.

Lleva un subtítulo interesante: «sobre el amor en la familia». Os vamos a adentrar en la misma, haciendo un resumen, nada fácil, de 265 páginas, remitiendo a los números de dicha Exhortación.

 

1.- Claves globales de la Exhortación

Comienza el papa Francisco afirmando que «la alegría del amor que se vive en las familias, es también la alegría de la Iglesia» (n.1). Con un convencimiento: ninguna familia es una realidad perfecta sino que requiere una progresiva maduración en la capacidad del amor (n. 325).

Nos hace una advertencia: sólo en el Reino definitivo encontraremos la plenitud. Esto nos impide juzgar con dureza a quienes viven en condiciones de mucha fragilidad y, al tiempo, nos anima a mantener viva la tensión hacia un más allá de nosotros mismos y de nuestros límites (n. 325).

 

2.- El contenido de los nueve capítulos

Se abre, para «situar el tono adecuado», inspirándose en la Sagrada Escritura (c. primero).

A continuación, se describe la situación actual de las familias, para «mantener los pies en la tierra» (c. segundo).

Se recuerdan algunas cuestiones relevantes de la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia (c. tercero), y se dedican los capítulos centrales al tema del amor (cc. cuarto y quinto).

Se destacan algunos caminos pastorales para construir hogares sólidos y fecundos, según el plan de Dios (c. sexto), con un capítulo dedicado especialmente a la educación de los hijos (c. séptimo).

Se detiene en una invitación a la misericordia y al discernimiento pastoral ante las situaciones que no responden plenamente a lo que el Señor nos propone (c. octavo).

Por último, el Papa aporta algunas sugerencias sobre espiritualidad familiar (c. noveno).

Vamos a hacer no una lectura «lineal» (capítulo por capítulo) sino «trasversal», es decir, subrayando lo más importante de dicha Exhortación, siguiendo un método: ver-juzgar-actuar.

 

3.- La realidad de la familia de hoy y algunos desafíos pastorales (el «ver»)

Se afirma que la familia vive hoy en un cambio profundo antropológico y cultural (n. 32). Estamos en la cultura del individualismo exasperado, de un sujeto que se construye según sus propios deseos (n. 33).

Es una Familia que no ha sido debidamente acompañada desde las claves cristianas (o por abandono o por idealización) (n. 36), habiéndose insistido más en las cuestiones doctrinales y morales (n.37).

Se experimenta gran velocidad y cambio en las relaciones afectivas (nn. 38-39). Es una afectividad narcisista, inestable y cambiante, que no ayuda a la madurez (n. 41). Los jóvenes ven la familia como «privación de oportunidades de futuro» (n. 40); se experimenta la soledad y la impotencia ante la realidad socio-económica (n. 43).

Se ha creado un descenso demográfico y una mentalidad anti-natalista, promovida por políticas mundiales de salud reproductiva (n. 42). Con la paradoja de nacimientos fuera del matrimonio (n. 45)

Otros problemas serían: la falta de vivienda digna (n. 44), las familias emigrantes (n. 46), las personas con discapacidad (n. 47), la desatención de los ancianos (n. 48), y las familias sumidas en la miseria (n. 49).

Y, entre los desafíos más importantes, se enumeran: la ansiedad por el futuro (n. 50), las drogodependencias (n. 51), la familia no fundada en el matrimonio (n. 52), la poligamia (n. 53), la falta de protagonismo de la mujer (n. 54), el machismo (n. 55), y la ideología de género (n. 56).

 

4.- El método pastoral o hermenéutica de fondo (el «juzgar»)

¿Cómo juzgó el Sínodo el tema de la familia? El Sínodo puso sobre la mesa la realidad matrimonial y familiar de hoy (n. 2). La reflexión de pastores y teólogos, si es fiel a la Iglesia, debe ser honesta, realista y creativa, evitando dos extremos que se repiten en los medios de comunicación y en algunos ámbitos eclesiales: o bien el deseo desenfrenado de cambiar todo sin suficiente reflexión o fundamentación, o bien la actitud de pretender resolver todo aplicando normativas generales o derivando conclusiones excesivas (n.2).

En estos temas complejos, es necesario, por un lado, una unidad de doctrina y praxis, pero ello no impide que existan diferentes maneras de interpretar algunos aspectos de la doctrina o algunas consecuencias que se derivan de ella (n.3). Es el Espíritu Santo el que nos llevará a la verdad completa, pero en cada país o región se pueden buscar soluciones más inculturadas y atentas a las tradiciones y desafíos locales (n.3).

En pastoral, existe lo que San Juan Pablo II llamaba «gradualidad», o conciencia de que el ser humano conoce, ama, y realiza el bien moral según diversas etapas de crecimiento (n. 295). No es una «gradualidad de la ley misma» sino de su ejercicio o puesta en práctica por sujetos que no están en condiciones de comprender, valorar o practicar plenamente las exigencias objetivas (n. 295).

También hay que «discernir las situaciones llamadas irregulares». A lo largo de la historia Iglesia se han dado dos lógicas: o marginar o integrar (n. 296). Se trata de integrar a todos y de ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial (n. 297). Es responsabilidad de los presbíteros y del obispo el acompañamiento con estos criterios: humildad, reserva, amor a la Iglesia y a sus enseñanzas, búsqueda sincera de la voluntad de Dios, y deseo de alcanzar una respuesta a dicha voluntad lo más perfecta (n. 300).

Existen «circunstancias atenuantes» en el discernimiento pastoral, porque limitan la capacidad de decisión. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender los valores inherentes a la norma (n. 301). El Catecismo nos recuerda, entre otros, la ignorancia, la inadvertencia, la violencia, el temor, los hábitos, los afectos desordenados, y otros factores psíquicos o sociales (n. 302).

Aunque sea verdad que las normas generales presentan un bien que no debe desatenderse ni descuidar, en su formulación no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares (n. 304). Y lo contrario: en un discernimiento práctico, ante una situación particular, ésta no puede elevarse a «categoría de norma» porque pondría en riesgo los valores a preservar (n. 304).

Por creer que todo es blanco o negro, a veces, cerramos el camino a la gracia y al crecimiento, y desalentamos caminos de santificación que den gloria a Dios. Un pequeño paso, en medio de grandes límites humanos, puede ser más agradable a Dios que la vida externamente correcta de quien transcurre sus días sin afrontar dificultades importantes (n. 305).

 

5.- Claves de espiritualidad y de pastoral familiar (el «actuar»)

El salmo 128 nos sitúa en las claves espirituales de la familia: «tú y tu esposa» (es una única voluntad de amor) (n. 13); «los hijos como brotes de olivo» (sabiendo que no son propiedad de los padres y que deben seguir su propio camino en la vida) (n. 18); «comerás con la fatiga de tus manos» (implica sufrimiento y dolor) (n. 19-23); pero siempre existe la «ternura del abrazo» (imagen de la comunión trinitaria) (n. 29). Hay que crecer en el amor conyugal a imagen del amor de la Trinidad (n. 121): sabiendo que es para toda la vida; teniendo todo en común (n. 123); y reflejando «la máxima amistad» y la máxima alegría y belleza (n. 126).

La gracia del sacramento del matrimonio está destinada a perfeccionar el amor de los cónyuges (n. 89), tal y como se refleja en el Himno de 1Cor 13,4-7: amor paciente y lento a la ira sin amarguras ni insultos ni maldades (Ef 4,31) (n. 93), servicial y bondadoso en su obrar (n. 93), sin envidias ni celos (n. 95), sin hacer alarde de grandezas ni ser arrogante (n. 97), amable y sin durezas (n.99), desprendido y sin buscar su propio interés (n. 101), no se irrita ni muestra violencia interna (n. 103), no lleva cuenta del mal y sabe perdonar (n. 105), no se alegra de la injusticia de los demás (n. 109), goza con la verdad (n. 110), disculpa todo (n. 111), cree todo y sabe confiar (n. 114), todo lo espera y no desespera del futuro (n. 118), y todo lo soporta con espíritu positivo en las contrariedades (n. 118).

Se destaca, en otro orden de cosas, que la sexualidad es buena y bella (n. 150), y el amor erótico es un don de Dios (n. 152). Se denuncia toda manipulación y violencia de la sexualidad que la convierta en fuente de sufrimiento (n. 154). El amor conyugal «se manifiesta y crece» a la vez, con tres palabras claves: «permiso, gracias, perdón» (n. 133). Siempre abierto al diálogo y dispuesto a modificar y completar opiniones (n. 139).

Finalmente, en este apartado, una anotación importante: matrimonio, virginidad y celibato se complementan, porque todas son formas de amor (n. 159). Sólo se puede amar para toda la vida, siendo fieles en cualquier estado, con la fuerza del Espíritu Santo (n. 164).

 

6.- Algunas perspectivas pastorales con futuro

Ante todo, tenemos que anunciar, hoy, el Evangelio de la familia, desde una iglesia en clave misionera, en la que todos estamos implicados: familia-parroquias-comunidades-diócesis, es decir, laicos-consagrados-presbíteros…) (nn. 199-204). A partir de aquí, un «antes, un en y un después».

Un antes: Hay que acompañar a los prometidos en el camino de preparación al matrimonio (n. 205), con agentes de pastoral como las propias familias (n. 208), y mediante encuentros personalizados y más comunitarios (nn. 209-211).

Un en: hay que preparar bien la celebración matrimonial (n. 112) para que los esposos sean conscientes de lo que celebran, teniendo en cuenta la peculiaridad de las culturas (nn. 213-216).

Un después, en las diversas etapas: hay que acompañar en los primero años de vida matrimonial (n. 221), para que se abran a la vida (n. 222), para que sus expectativas sean realistas y no demasiado altas (n. 221), y para que se integren en las parroquias (n. 223) y en movimientos (n. 229).

Hay que iluminar, en todos los estadios de la vida, las crisis, las angustias, las dificultades (n. 231), el curar las viejas heridas (n. 239) y el saber acompañar rupturas y divorcios (n. 241).

Hay que prestar especial atención a algunas situaciones complejas: matrimonios mixtos (católicos y otros bautizados cristianos) (n. 247), de disparidad de cultos (católicos y otras religiones) (n. 248), casos en los que se celebró el matrimonio antes de la conversión de un cónyuge (n. 249), uniones de personas del mismo sexo (n. 251), familias monoparentales (n. 252).

Hay que saber acompañar, acompañar, cuando la muerte ha clavado su aguijón (n. 253). «Aceptar la muerte es poder prepararnos ya para ella» (n. 258).

Hasta aquí, una lectura global y resumida de la Exhortación. La invitación es a leerla personalmente e, incluso, compartirla en familia y en grupo en la parroquia o en las diversas comunidades de referencia. No se perderá el tiempo.
 
Mons. Raúl Berzosa

 

miércoles, 5 de octubre de 2016

El emotivo padrenuestro que conmueve al Papa


En este vídeo puede oírse el emotivo canto del Padrenuestro en arameo -la lengua de Jesús- y que conmovió al Papa en Georgia hace unos días.

lunes, 3 de octubre de 2016

Ser el 1º


Hermosa enseñanza vista en un colegio 

Hoy, San Francisco de Borja: 3 de octubre

Francisco de Borja naceu en Gandía (Valencia), en 1510. Foi membro da corte do emperador Carlos V e cabaleiro da emperatriz Isabel, viveu exemplarmente neste ambiente. A vista do cadáver da emperatriz levouno a despreciar as vanidades da corte. Foi virrei de Cataluña e duque de Gandía. Despois da morte da súa esposa, en 1546, entrou nos Xesuítas, onde chegou a ser superior xeral. Distinguíuse, sobre todo, pola súa profunda humildade. Dou un gran impulso as misións. Morreu en Roma o 1 de outubro de 1572.

domingo, 2 de octubre de 2016

Boletín Parroquial "O Sineiro", n. 392


 

 

Intencións das Misas

Luns 3: San Francisco de Borja. 

·         18 h.: en Ortoño, por María Gómez Gómez.

Atención ao horario desta misa

·         20 h.: en Bertamiráns, a Santa Eufemia e a San Amaro.

Martes 4: San Francisco de Asís.

·         18 h.: en Covas, por Julio Villaverde Sánchez.

·         19 h.: en Ortoño, por Manuel Vilas Gómez.

·          20 h.: en Bertamiráns, á Virxe da Peregrina e a todos os santos da Capela.  

Mércores 5: Témporas de acción de gracias.   

·         19 h.: en Ortoño, por Perfecto Manteiga Barros.

·         20 h.: en Bertamiráns, á Virxe do Carme.

Xoves 6: San Bruno.

·         19 h.: en Ortoño, por Pepa Fernández Angueira.

·         20 h.: en Bertamiráns, por Amalia Riaño Hernando e o seu esposo Frutos.

Venres 7: Virxe do Rosario.  

·         19 h.: en Lapido, á Virxe da Mercé. Por José González Grove, socio defunto da Mercé.

·         20 h.: en Bertamiráns, por Pablo del Saz, Antonio del Saz, Paula Fernández e Ramón Quintela.

Sábado 8:

·         18 h.: en Bertamiráns, CATEQUESE.

·         19 h.: en Bertamiráns, por Venancio Aniceto Pedrosa e defuntos da familia; por Dolores Capeáns Garabán e esposo; polos defuntos de Mercedes Fernández; á Virxe nas advocacións de Peregrina e dos Milagros.

·          20 h.: en Ortoño, pola Parroquia.  

Domingo 9: XXVIII do Tempo Ordinario.

·         10 h.: en Covas, por Carmen Calvo, esposo e pais; por Juan Lemos, Josefa Nieto e fillo; por Andrés Bascuas e Concepción Noya; por José Julio Pena Carballal e os seus avós Ramón e Dolores; por Josefina del Río Bello.  

·         11 h.: en Bertamiráns, por José González Grove, cofrade defunto da Peregrina.

·         11.30 h.: en Ortoño, CATEQUESE.

·         12.15 h.: en Ortoño, por Felisa Capeáns Dopazo e defuntos da familia.

sábado, 1 de octubre de 2016

Inicio de la Catequesis


 
Queridas familias:

Abrimos las puertas de nuestra Parroquia para recibir a todos los niños y niñas e iniciarles en la FE en Jesús, en definitiva, ser cada vez más amigo suyo.

La catequesis de comunión, se realiza en la Capilla de la Peregrina los sábados de 18 a 19.30 y en la Parroquia los domingos de 11.30 a 13 horas (Catequesis y Misa). Es llevada a cabo por catequistas –de las cuales muchas- llevan años dando a conocer a Cristo a los más peques de la casa, desde una actitud cercana y sobre todo comprensiva.

Consideramos muy importante la labor que se realiza en la catequesis de comunión durante los años que dura este periodo, así como el cuidado de los niños en este tiempo decisivo para conocer el Amor de Dios y forjar jóvenes maduros capaces de construir un mañana provechoso.

Agradezco mucho a las familias que hagan llegar una foto tamaño carnet de los niños para unirla a la inscripción. Y se convoca a jóvenes no confirmados a participar en las charlas de formación para este fin.  

Esperando poder saludarles personalmente recibid -familias y niños- un fuerte abrazo de vuestro párroco,

José Luis, párroco de Ortoño y Covas.